lunes, 11 de diciembre de 2017

Estereotipos

Salió el Atleti a un campo talismán para el Cholo a enfrentarse a un club entrenado por un técnico amuleto para Simeone. El Real Betis salió a lo que se esperaba, hilvanar bien y tratar de pillar en entredicho al entramado defensivo atlético. Los nuestros salieron también a lo que se esperaba, aguantando sin sufrir en exceso, todo sea dicho, los intentos verdiblancos de desequilibrio con jugadores interesantes. Los sevillanos se empachaban de posesión de balón, pero la escuela guardioliana, con la que tantos y tantos técnicos se inmolan cual muyahidines, no es solo tener el balón, sino estar colocados perfectamente para robar en cuanto el rival tiene el balón en ese exiguo veintipico por ciento que la tenga, es dominar la estrategia, y no hablo ya de tener jugadores de primera talla mundial para interpretarlo. No hay más que ver cómo ganó en Old Trafford el Man City. De lo contrario, puede ser incluso perjudicial, se cae en ser previsible, para el rival y para ti mismo, y encima a la mínima te pillan en pelotas. Lo de ayer tarde quizá fue excesivo, pero a pocos nos sorprendió.


Se me despierta el niño de la siesta y al volver veo una jugada rojiblanca ralentizada. "Por fin despertamos", pensé fugazmente, pero paralelamente me daba cuenta de que era gol de Saúl. En la primera llegada dejábamos mudo a un Betis que hizo de todo en esa primera media hora menos lo que hicimos nosotros: crear una ocasión de peligro. Nótese el pase de gol de Nikola Tesla Vrsaljko. Se parecen un huevo nuestro lateral de exposición y el científico de origen balcánico ¿que no? Además, las existencias de ambos estuvieron y están rodeadas de un halo de misterio. El caso es que Diego Pablo alineó al croata, no se sabe si para sacarlo al escaparate (espero que no, porque eso significaría que oye a Gilma) o para demostrarle que cuenta con él. Lo cierto es que Sime, para estar tan fuera de longitud de onda, hizo un partido bastante potable. Muy protagonista en un partido donde las bandas del Betis dieron guerra. 


Cuando el Atleti se soltó más el pelo porque el Betis carburaba menos, fue cuando los manquepierda crearon más peligro, y el partido se puso bellísimo. Lo vi sin perder detalle excepto el gol y un rato tras el descanso porque me estaba preparando un copazo. Entre los peloteros que tienen arriba el que más me fascina, con el permiso del pisha, es Tello, que es muy veloz, pero su verdadero azote es su disparo. Si no que se lo pregunten a Oblak, que tuvo que demostrar que es el mejor portero del mundo, así, en seco. Encima vaya volea que se cascó el esloveno en un pase comprometido de un defensa, yo es que me fijo en esas mierdas. Y entonces llegaron los federales... es decir, salió Josemari Giménez, y se acabó el cachondeo. En vez de agitarse, el partido se ponía más tranquilo conforme llegaba el final. Yo creo que el Cholo al final acabó con seis defensas para descojonarse de Setién, cuyo Betis espero que se salve con la punta del nabo porque tiene mimbres para ello. Me voy a ver sorteo de la Europa League, la Champions es muy mainstream hombre...


Hablando de cosas mainstream: "Setién, ¿entonse yo juego guapo?"


miércoles, 6 de diciembre de 2017

La Orquesta del Titanic

Y se acabó. Sabíamos que era difícil, sobre todo por no depender de nosotros mismos. Por el baneo para fichar, por Allison, por el palo en el 91 en Roma, por el Qarabag, por un gran Chelsea que en ambos partidos demostró que aspira a todo este año... Un cúmulo de despropósitos que se han cernido sobre nuestra competición fetiche (la Europa League hace años que no lo es hijosdeputa chistosos). Tras cuatro temporadas siendo uno de los gallos del selecto corral europeo. Pasando siempre como primeros de grupo, torpedeando grandes transatlánticos del viejo continente, tras tantas previas inolvidables, tras muchos goles que nunca olvidaremos, tras derrotas sufridas tan cruelmente como dignamente las soportamos, se acabó la Champions este año cuando aún no están ni los belenes puestos.



No obstante, por si había alguna duda, los nuestros ayer se dejaron el alma ante un rival que sembraba el terror a cada llegada. Gran Chelsea este. El duelo de banquillos de alopécicos reinjertados esta vez no fue desigual, y aguantando cual Rocky, tuvimos nuestro momento tras el descanso. Palo de Filipe Luis, que lleva un par de partidos de capitán de facto, y en el córner de después Torres prolonga de cine para que Saúl, abonado a estas noches europeas (le quedan un montón aún) amartilló al viejo amigo Tibu. Lo celebré antes de que entrara y eso que sabía que en el Olímpico poco quedaba ya que rascar con el gol de Perotti. A mí me daba ya igual. Yo quería que el Atleti dejara el pabellón bien alto y ganar en Stamford Bridge era sinónimo. Ese gol recordó al de Adrián en las semis de 2014, y a tantos goles del ilicitano, y esas paradas de Oblak tenían aroma a los duelos imposibles contra Barcelona, Madrid y Bayern, donde sabíamos sufrir como nadie para elevar al cubo nuestras virtudes. Confío en volver a esos días. El justísimo empate blue fue solo una pizca de amargor en el buen hacer rojiblanco. Un orgullo ver la actitud hasta el final. Lástima de partidos ante el equipo azerbayano, que nos condenaron a llegar aquí vendidos. Lástima que Diego Costa no pueda emparejarse con Griezmann en la competición de competiciones. Fracaso. Eso está muy clarito. Y ahora que toca ir a galeras, valoramos como nunca el hecho de pasar de fase de grupos, algo que estos años era un axioma. La Europa League va a ser difícil de digerir, y es lo suficientemente peligrosa como para que nos encariñemos y nos apuñale también. Por eso hay que ir a por todas, con respeto, y volver más fuertes el próximo año. Solo queda dar las gracias por estos maravillosos años, donde en esta competición hemos hecho cosas que ni nosotros mismos hubiéramos imaginado, por dolorosas algunas, y muchas otras por increíbles. Hasta luego orejona zorra.

domingo, 3 de diciembre de 2017

Derroche

Derroche de coraje y de corazón como glosa nuestro himno. Pero también de ¡fútbol! Aquí ya entra la percepción personal de qué es fútbol con mayúsculas. Para mí va desde hacer una cobertura a un compañero a ser el que inicia la jugada para luego ser el que la remata al primer toque. Va de provocar un córner cuando estás herido y jalear al público, de jugártela sin tener que meter a cuatro delanteros sino porque aturrullas al rival con una asfixiante presión si procede. En medio de todo ello cuantas menos florituras más belleza, si no os vais a jugar al Fifa Street.


Hablando de derroche, también se dilapidó la primera media hora, pero más por mérito donostiarra que por demérito rojiblanco, si bien el partido en todo momento dio sensación de correcalles. Solo que tras adelantarse justamente el equipo txuri-urdin, la calle pareció más bien una cuesta de Antequera en favor de nuestro Atleti, que ya puestos a derrochar malgastó varias ocasiones (Luciano Darío Correa de mi vida tuvo 3) e incluso una de Gameiro en la que esperó la pelota y de paso desesperó a los que veíamos como el partido estaba jodido. Los sesenta minutos siguientes al gol de penalty de los gipuzkoanos nos permitieron ver a un Atleti solidario, creyente, obstinado y con recursos para hacerle cosquillas a un entramado defensivo muy potable. No veas si había gente defendiendo a cada embestida, y encima ojito a las contras, porque como digo jugamos a por todas, al filo de la navaja. Con dos cojones pero con la suficiente cabeza como para no acabar a cabezazos contra esa pared blanquiazul. Si nos quitan a Oblak el Rulli este no estaría nada mal.

Gran duelo, para quitarse la chapela el equipo vasco. Sí, cuando se gana todo es muy bonito ya lo sé. En clave colchonera, Filipe volvió y se casca un golazo con la derecha (entra limpio ese obús). Gabi sigue con esos cortes de balón en el último segundo para mandar al limbo ocasiones clarísimas, Koke dicen que está que se sale y que por eso vamos parriba (yo en los partidos me ofusco y apenas aprecio esos detalles pero me lo creo). A Griezmann parece que empiezan a entrarle. Thomas es un dechado de superación en el lateral... Pero en todo este estatus, a mí el que me tiene completamente entregado es Giménez, guardaespaldas de su mentor George Clooney Godín, al que tanto le debe. Este chaval es de otra pasta, y por mucha que nos dieran por él yo no le vendía. Además dudo que nuestro Josemari se quisiera ir.

Partido de esos que hacen afición. Saben más a gloria estas victorias que muchas goleadas a pesar del comienzo zozobrante (posible rival en Europa League esta erreala tan peligrosa). Jornada redonda también en la clasificación. El fútbol es una niña caprichosa. No hay mas que ver cómo va el Valencia y pierde ante un Geta con diez el día que pincharon Barsa y Mandril. ¿Por qué siempre tocan vascos contra madrileños la misma jornada? Supongo que lo trucan para evitar altercados porque ocurre en más casos. Sin ir más lejos la próxima jornada vamos a Heliópolis mientras que los palanganas van adonde las mocitas madrileñas. Antes habrá que derrochar un poco más de orgullo y de fútbol en Londres. Aunque esta vez con eso no bastaría. Si nos clasificamos me compro una camiseta del Qarabag.

jueves, 30 de noviembre de 2017

Crónica tan larga como una eliminatoria de dieciseisavos de copa

Han pasado muchas cosas desde la última crónica. Ha desaparecido un submarino argentino y la ausencia de noticias son malas noticias, Grêmio ganó a Lanús la Libertadores, Italia no va al mundial, Perú vuelve a uno, nos han dejado Feliciano Rivilla y Su Majestad Chiquito de la Calzada. Mientras, yo sigo con mis mierdas, que en parte son las del Atleti. Sin duda la peor es que estamos prácticamente fuera de la Champions, nuestro sueño húmedo. Casi tan pocas opciones como que los pobres 44 tripulantes del ARA San Juan vuelvan con sus familias. No es que no crea que podemos ganar en Stamford Bridge, sino que pedirle al Qarabag más machadas de las que hicieron ante nosotros ya sería de "dame el número de tu camello". Duele y mucho, pero aparte del posible título europeo que también nos ha dado alegrías en el pasado, estaría la vía Champions directa. Al menos eso creía, aunque me han comentado que ya no hay previa de Champions en España (lo de quedar quintos no lo contemplo). Total: que la Europa League sería para ganarla, aunque fuera la mano que sustituye a la vagina, a mí no me disgustaría. Hay que pelearla dignamente y luego nos iremos emocionando, sobre todo si nos ponen los rivales... 

¿Y en liga? Tras el último partido en Levante, donde por fin el Cholo ganó, pudimos constatar un cambio físico, moral, anímico y de juego. Los nuestros salieron a morder fuera el marcador que fuese, y por eso un Levante que está instalado en la zona tranquila quedó caricaturizado cual farolillo rojo. Un gran peso de encima que cae tras ganar en ese estadio tras casi diez años joder. Encima se confirman mis presagios y los de muchos, y en cuanto Antoine se ha cambiado de peinado ha empezado a meter goles además de partirse el pecho, que eso nadie lo discute que lo hacía ya. Casi que mejor noticia aún es el retorno goleador de Gameiro, le necesitamos con o sin Costa. Del resto de no habituales, me da a mí que muchos se van a pirar y poca gente va a lamentarse por ello (por supuesto, más abajo hablaremos de Luciano Darío Vietto). Yo casi que dejaba a Giménez, Correa y Torres de recambios para todo y ya está. Invictos en liga con una impecable media inglesa, lástima que a años luz del título y virtualmente fuera de Champions. Pero aún en tres competiciones, porque si escribo hoy es para hablar de la vuelta de Copa, que a pesar de haberse prolongado más de un mes en el tiempo no he podido insertar nada en medio.

Giménez abrió la lata con un corner old school que siempre nos recordará a los años del plomo desde el balón parado. El charrúa estuvo omnipresente, como Lucas, como Rambo Savic (que casi marca)... Qué bien estamos en todas las líneas cuando todo el equipo presiona. Moyá, único damnificado (aparte de los canteranos que por el incierto marcador de la ida no tuvieron bola). El equipo no se andó con chiquitas, y al igual que los últimos encuentros no bajó el pistón tras adelantarse. Obviamente la entidad de los rivales no era para tirar petardos siquiera, pero qué os voy a contar yo, si todos vimos lo que pasó con un equipo azerbayano hace poco. Por cierto, ninguno de los goles los vi en la emisión en directo. ¿Gafe yo? Iros al peo. Me perdí los dos primeros volviendo a casa, y al ver el marcador tenía la esperanza de que Vietto hubiera marcado: me siento fatal por el chaval, que es que encima tiene una cara de niño que ni Solskjaer. Pero NO. No hubo más verle la cara en una de sus múltiples ocasiones antes del medio tiempo para saber que él no había sido el autor de algún gol. Después una sucesión de rutinas: que si prepara la ropa, el biberón del niño, pon lavadora... En esas me confío, dejo al niño en la cama, y aun teniéndolo a escaso metro de mí no puedo evitar que se caiga. Yo no tengo tantos reflejos como el portero del Elche. Me puse de mala hostia, me sentía fatal por ese descuido y me encojoné en hacer cosas del hogar en vez de ver el partido. Si es que ya me lo habían dado a entender ese día en el almuerzo: soy un gilipollas considerable. Volvamos al partido después de esta bonita excursión a mi psique.




Además de que Carrasco acabó un partido de una santa vez, una de las grandes noticias fue que Torres dio su enésima lección de cómo un jugador ha de defender la camiseta del Club Atlético de Madrid, y se curró un doblete más que merecido. Necesitamos a Fernando en nuestro equipo. Pero Vietto... lo de Luciano ya es para tomárselo a cachondeo si no fuera porque somos buena gente. Está total y absolutamente negado de cara a puerta. Se acordará de Guille Vallejo toda su vida, porque las tuvo de todos los colores para batirle y nanai. Me recuerda a mí en mi última temporada cuando jugaba: "hoy va a ser mi día", "hoy me salgo", y luego bluff. Entre que parece blandito por dentro y por fuera, que no es delantero centro, que no es mediapunta, que mala suerte, que buena suerte del rival... Ya es resignación más que rabia lo que se le ve. Dudo que haya más opciones para él de jugar en el Atleti, pero le deseo lo mejor. Seguro que se pira a otro sitio y las enchufa, ojalá eh, pero lo que está claro es que la camiseta del Atleti le está cuatro tallas más grande por muy ajustada que se la pida al utillero.




Vamos cerrando por aquí. Funcionarial triunfo, con muchas conclusiones de cara al mercado de invierno y con un valor añadido si vemos lo que le ocurrió a la Real Sociedad, nuestro próximo rival, a manos del Lleida que, valga la redundancia, quién sabe si será nuestro próximo rival en el torneo del KO. Vamos mejorando.

miércoles, 25 de octubre de 2017

La falla de Elche

Una temporada más volvía la copa a nuestras vidas. Un torneo que históricamente no se nos ha dado nada mal, y que para un perfil como el del Atlético de Madrid probablemente es el trofeo más asequible. Aunque se empeñen en hacer un formato de mierda, es una competición bonita, donde tenemos ocasión de ver cómo los pequeños miran de frente a los grandes. Una pena que casi siempre se quede solo en eso. No hay más que ver cómo el premio para los pocos segunda b que pasan la dura criba es enfrentarse a uno de los primeros clasificados de liga y con la ida en casa por cojones. Como si el único propósito de jugarla fuese poder hacer caja contra algún pez gordo de primera que llegará plagado de suplentes a la cita. En este caso volvió a ser así, y el Cholo dio entrada a dos grumetes con buena pinta, sobre todo el lateral izquierdo Sergi Barjuán González, muy participativo y centrando con muy mala elche. Pintaza del chaval. Pero el que centró para gol fue Giménez, desatado sobre todo los primeros compases del partido, y que proveyó a Thomas con un gran balón que recordó al que nos enchufó el otro día el asqueroso de Luis Suárez. Jugador total Josemari, que luego se abrió la cabeza y todo. Este uruguasho... 


Las ocasiones llovían, pero la mala puntería hizo de las suyas. Otros días últimamente es que ni las creábamos aunque, por muy histórico que sea el Elche C.F., si no lo hacemos contra un segunda b... Augusto volvía (¿pero no lo iba a hacer al 100% desde agosto? y ¿acaso no hay suficiente con un rubio con peinado hortera en el equipo?) De argentino a argentino, Gaitán hizo su segundo mejor partido con el Atleti, el otro bueno había sido con nosotros como rivales y él con el Benfica. Algo parecido me temo que pasa con Vietto, que fue el goleador en una victoria del Villarreal en el Calderón y luego... luego... Es un caso curioso el de Luciano. Simeone, espero que no sea porque es compatriota suyo, le brinda minutos, pero cuando no es por una cosa es por otra: el hombre (con cara de niño) se busca la vida, pelea, tiene situaciones francas, pero NO. Si no ha marcado ya, no merece la pena ponerlo más.  Ya es más por él que por nosotros. Falló varias ocasiones clarísimas, en las que Torres, otro que anda apático, todo sea dicho, le asistió muy bien. Los franjiverdes por su parte, con un excelente central llamado Golobart y muchas perlas técnicas, aguantaron como pudieron e incluso se asomaron un par de veces por la meta de Moyá con cierto peligro. 


Con pocos minutos de la segunda parte llegó una jugada que marcó esta ida de dieciseisavos: tackle contundente de Lucas, que dejó lesionado al delantero Lolo Plá. La verdad que me cuesta decantarme sobre si es penal o no, pero está claro que la defensa en pleno se confía en la jugada. Antes de retirarse, el chaval empató desde los once metros. A partir de ahí el Elche, contra todo pronóstico, se volcó en el mediocampo del Atleti, que no obstante falló dos claras ocasiones más a cargo del susodicho, que insisto, le deseo lo mejor, pero basta ya joder, para eso que juegue un canterano. Total, que poco a poco el equipo se diluyó, y el empate estaba cantado desde el minuto sesentipico, que fue cuando me puse a escribir esta mierda porque si no siempre me entra sueño y al final paso. Nos hemos complicado la vida, aunque es un buen resultado no nos podemos confiar del todo y por tanto no se podrá dosificar en la vuelta, que no quiero un albacetazo. Una pena, porque por momentos se jugó muy bien. Y que sí, que ya lo sé, que el Elche está en segunda b, pero viniendo de los dos partidos de mierda en Bakú y en Vigo no sienta tan mal este desliz copero. Con el manido "No hay tiempo para más" del comentarista también acaba mi escritura, no sin antes decir que el escudo del Elche tiene una figura que siempre pensé que era un niño escribiendo, cuando en realidad es una mujer con una palma. Que Saúl es de allí ya lo sabía, vaya coñazo que han dado, incluso más que el formato actual de copa.

jueves, 19 de octubre de 2017

Blasfemias

Pocas veces me he sentido tan frustrado con un partido del Atleti de la forma que ocurrió en la infame noche azerí que nos ha dejado al borde de la eliminación. Esa frustración además, era de alto nivel (Champions) pero con las mismas sensaciones de la época rojiblanca más negra (Ferrandos y Luccines). El hecho de estar tan bien acostumbrados, con algún perdonable lunar de vez en cuando, hacía que esa sensación se duplicara, y de paso abriera las puertas a un temor horrendo: estar seriamente complicada la presencia en octavos de final de una competición con la que estamos obsesionados.

El equipo, más allá de no haber perdido y seguir vivo en liga y copas tiene problemas. Hay jugadores que tendrían que rendir mucho más y pasan absolutamente desapercibidos, con el agravante de tener un par de recambios en aislamiento hasta enero. Además, casi siempre no se juega nada bien. Son muchos los partidos últimamente en los que el Atleti es irreconocible respecto al original simeoniano.

Volviendo al partido, quizá lo que más me jodió fue el hecho de que me olía ese desenlace desde antes. El escenario me recordaba al cerocerazo de Astana de hace dos años. Madrugué para poder ver más parte del partido en casa, pero la lluvia mañanera fastidió mi jugada. Oyendo a Kiko y Gustavo López de camino a casa todo auguraba un mal resultado. La poca mierda que vi al llegar, con más peligro azerbayano en contras alocadas que madrileño con cholocambios incluidos fue el colmo. Encima sumémosle la desgana de Carrasco al ser cambiado... que sí, que siempre te cambian macho, pero pega una carrerita para irte cojones.
Finalmente se consumó el ridículo. Y maldije el resultado, la actitud del equipo e incluso, pecador de mí, negué al Cholo.

El resultado de Stamford Brigde un par de horas después no hacía más que confundirme más. Pasé doble mala noche: el niño echando las muelas y luego yo haciendo cábalas sobre pasar de ronda con medio cerebro descargado.
Por suerte, esta mañana vi la luz, aunque ha llovido de nuevo. Aparte de que aún dependemos de nosotros, de que el panorama no es tan negro sobre todo si la Roma no le gana al Chelsea, lo mejor fue leer la rueda de prensa de Diego Pablo. Él cree, y si él cree, aunque te haya negado yo te creo setenta veces siete Cholo. No volveré a flaquear. Hay que ser consciente de nuestra inherente grandeza, pero no olvidar ni por un segundo de dónde veníamos y dónde estamos ahora. Adonde vayamos no sé donde será, pero la parada de Kiev quiero tenerla al menos hasta febrero en la mente. Pongo el modo partido-a-partido en On y a por el próximo (ojalá que con otra actitud al menos).

jueves, 5 de octubre de 2017

Caballos en el exilio

Se ha convertido en tradición que nos toque un rival de Europa del Este, pero del este de cojones. No Rumanía y esas mariconadas. Más allá, donde uno no sabe si está en Europa o Asia y se cura en salud diciendo Eurasia. Sirvan como ejemplos previos el Astana o el Rostov. Además, como anécdota increíble en relación a la noticia, he de decir que vaticiné satisfactoriamente este emparejamiento en el sorteo de la Champions. Una rareza como el equipo que hoy nos ocupa, no podía escapárseme para ser protagonista por aquí. Así que con ustedes, ni más ni menos que el Qarabağ FK, fundado en 1951. El primer representante azerbayano en la fase de grupos de la Champions, aparte de ser el segundo club más laureado del caucásico país de Azerbaiyán (Land Of Fire, lo sabemos bien), tiene una peculiar historia mezclada con la guerra, que trataremos de repasar sin cometer ningún desliz. 

Cuando uno delimita las fronteras con el nabo, es decir, pensando en el interés político/económico del mandamás, suelen pasar cosas como la que cruza de lleno la historia del Qarabağ de Agdam. Armenia y Azerbaiyán son países vecinos, uno cristiano el otro musulmán, y el tío Stalin, allá por 1922, los dividió de forma que una zona intermedia, llamada Nagorno Karabaj, históricamente armenia, y de mayoría poblacional armenia, cayó del lado azerí. Se comenta que fue para congraciarse con los otomanos, de los que Azerbaiyán es aliado. Todo esto es algo muy condensado tras haber leído bastante sobre el conflicto. Esta disputa sin solución en pleno Cáucaso ya venía de finales de la I Guerra Mundial, pero con la aparición de la URSS y su fagocitación de repúblicas satélites, se relajó la cosa. Con los primeros síntomas de desvanecimiento de la Unión Soviética, aquello fue in crescendo, y estalló un conflicto que duró de 1988 hasta 1994, y cuyas heridas aún no se han curado. 

Cada uno le echa la culpa al otro, pero lo cierto es que en plena dinámica de declaración de independencias, la mayoría armenia se hizo fuerte en terreno azerbayano, mientras estos últimos realizaron varios levantamientos anti-armenios en otros lugares del país como respuesta a los rumores de celebración de referendums en la zona, además de quitarle autonomía a la región en disputa. La guerra, mientras los Balcanes ocupaban toda la pantalla internacional, terminó con la ocupación armenia de la zona suroeste de Azerbaiyán, Nagorno-Karabaj incluido, y la huida de miles de personas azeríes de su propio país a una zona más segura, lejos de la reconquista armenia. Entretanto, la región declaró su independencia bajo el nombre de República de Nagorno-Karabaj a finales de 1991. No hay más que ver las banderas de Armenia y esta república, no reconocida por la comunidad internacional, para constatar los claros vínculos entre ellas, ya que ese territorio es considerado una región histórica por los armenios. El Qarabağ de Agdam, ciudad que se encontraba en la zona afectada, logró hacerse con dos ligas azerbayanas a finales de los 80, cuando ésta aún era un torneo regional de la URSS. Posteriormente, logró una hazaña mayor: en el punto álgido de la guerra, consiguió un doblete histórico, quizá a modo de homenaje y despedida a la ciudad, que llegó a albergar más de cincuenta mil habitantes y que en ese mismo 1993 quedó reducida a escombros mientras supoblación huía hacia el este. He aquí un vídeo del último partido que se disputó en el hoy en ruinas (como el resto de Agdam) estadio Imarat, en las semifinales de copa de ese año 93. 


Afortunadamente nadie me pide estar de un lado o de otro ¿cómo estarlo al 100%? Yo lo que sé es que al final siempre pagan los mismos: el pueblo llano. Mucha gente aún se siente refugiada, y aun viviendo en condiciones aceptables, se desespera por no poder volver a pisar lo que un día fue su hogar. Fue el destino de Agdam y de otras localidades de esa franja que hoy en día, y desde que 'acabó' el conflicto, sirve de colchón entre la vida armenia y la azerí. ¿Dónde dejó esta pelea al Qarabağ FK? Poca broma es decir que perdieron a su entrenador de la época porque éste fue a combatir contra los armenios. Una mina se cruzó en su camino y desde entonces Allahverdi Bagirov es héroe nacional. No solo por ser mártir de la patria, sino porque colaboró en la evacuación de refugiados e incluso salvó a un prisionero armenio por haber sido compañero suyo. No es raro ver su rostro en banderas de corte nacionalista en Azerbaiyán ni en las gradas del Qarabağ.


Tras un breve paso por la localidad de Quzanli, cercana a Nagorno-Karabaj, terminaron instalándose en la capital Bakú. Luego de pasar años sin pena ni gloria, reverdecieron laureles y se han convertido en quien parte el bacalao en Azerbaiyán. Han ganado las últimas cuatro ligas del país, que les quiere porque representan una región perdida en una guerra reciente, con la exaltación nacionalista que eso conlleva. Detrás del éxito innegable, se erigen dos figuras. La primera la empresa alimentaria Azersun, mecenas del equipo  y que da nombre a su pequeño y nuevo estadio, aunque en Champions jugarán en el Tofik Bakhramov (el estadio nacional que homenajea al linier más odiado en Alemania Federal). La segunda, un factor futbolístico. La presencia en el banquillo de la antigua figura de la selección azerbayana Gurban Gurbanov. El máximo goleador histórico del equipo nacional gusta del fútbol guardioliano (veremos qué hacen contra nosotros), y dirige a un equipo que,  a diferencia de lo que solemos ver en las plantillas de esa parte de Eurasia, apuesta por el talento nacional. No obstante hay excepciones, y en sus filas tienen a dos jugadores españoles: Míchel Madera y Dani Quintana (pichichi en 2015). A mí el único que me ha sonado, y ya es mucho, es el lateral albanés Agolli, porque jugó en la Eurocopa 2016. Su mejor mejor jugador histórico es el ya retirado Mushfig Huseynov, con más partidos y goles que nadie.


Tras haber disputado desde los noventa esporádicamente torneos continentales, han accedido durante tres temporadas a la fase de grupos de la Europa League. Por fin este año han logrado cumplir el sueño del país, y jugar por primera vez la mayor competición de clubes del mundo. Para ello, irónicamente, tuvieron que eliminar al Copenhague, que les infligió un global de 0-10 en la Recopa de 1999. Una historia de superación, de caballos, como dice su apodo y su emblema, que galoparon para refugiarse de un fatal destino, y que aún sueñan con volver a su lugar de origen y sobre todo con hacer historia en la Champions 2017/18. Ojito.