domingo, 24 de septiembre de 2017

Segundas partes

Para mí todo empezó en la segunda parte. Me perdí el trallazo de Filipe, que respondía a la carambola que representó probablemente la única aportación atacante del Sevilla en todo el partido. Yo mientras me iba sumergiendo en Málaga capital,  mendigando un puto parking. El lugar donde pude ver el partido fue un burguer de estos que están de moda ahora, con pizarritas, bombillitas sin lámpara y precio rollo Foster's Hollywood. Pillé el wifi como un sediento gringo en una cantina de la frontera pide un trago y todo fueron buenas noticias...

Porque al minuto de conectar vino el fallo de cálculo de N'Zonzi, el mismo que el año pasado por estas fechas nos marcaba en el Pizjuán. Vietto, me alegro por él, había filtrado un buen pase y el bachiller Carrasco, el Maluma rojiblanco, solo tuvo la portería entre ceja y ceja. Cuando es así sin más, solo cosas buenas salen de sus botas. Sobre todo me flipó la celebración ahí metiéndose en todo el meollo del fondo sur. Buen marcador mientras comía como un cerdo sin dejar de prestar atención a mi minihombre. Luego entraron los Correas de ambos equipos. Pero poco cambió el percal. El Sevilla y su extraña equipación trataban a puño descubierto derrumbar un muro de búnker. Sumémosle a ello la segunda bomba rojiblanca. Ataque de banda a banda, con Griezmann rescatando la jugada dentro del área. Filipe ve que si le pega con la zurda va a ir a la escuadra de nuevo así que cede al galo que fusila al bobo se Sergio Rico. El partido murió clínicamente en ese momento hasta que el árbitro quitó la respiració artificial. Luego me enteré que hubo cachondeo con Vitolo, precisamente con la que he traído yo a cuestas con contratos, ofertas y su puta madre. No hubiera querido estar en el lugar del canario en esos días, solo digo eso.

En el Metropolitano a.k.a. el circo romano (Simeone dixit), el Atleti sigue imbatido y cuenta sus partidos por victoria. Ganar con esa solvencia, usando distintos jugadores y con el gran partido de San Mamés entre medias, da fin a una semana de ensueño. Ahora vuelve Europa en forma de Chelsea (Diego Costa vino de avanzadilla pero para quedarse). Queda menos para ir dando cierre a un septiembre brutal de exigencia y que ya veremos cómo termina en cuanto a resultados. Ojalá la segunda parte de DC en el Atleti sea mínimo como la anterior y yo mientras me plantearé el incorporarme a los partidos en el segundo acto.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Limando asperezas

Parecía una final europea, un partido del PES o del Fifa más que uno de liga. Un caramelo envenenado, una jaula de oro que requería ser bautizada con el triunfo más importante de la temporada liguera. Era esencial empezar ganando en ella para interiorizarla como la nueva casa de la forma más simple: con victorias. Enfrente el colista Málaga. Un rival que se crece en este tipo de ambientes y cuya trayectoria descendente los hacía a mi modo de ver aún más peligrosos. De hecho así fue. En la primera parte, tras aplastarse en su área, ya tuvieron la más clara. Para entonces todos habíamos bajado en paracaídas al meollo del partido y nos habíamos quitado de la cabeza que fuera a ser sencillo.

Todo el partido discurrió con un axioma de fondo. Estaba grabado a fuego el no cometer fallos innecesarios. Cero espacio para la sorpresa. Esto se aplicaba ambos equipos, no sobrados de puntos y con el peso de la historia como mochila adicional. Personalmente, me olía a cuerno quemao el panorama, pero estaba convencido que de marcar alguien, sería Correa. No fue así, pero el argentino tiene ángel para estos acontecimientos, y aunque decidió que ya tuvo bastante con ser el último en marcar en el Calderón, ayudó al objetivo. En el 62 se disfrazó de Agüero contra el Fulham, vio desmarcado a Forl... digo a Griezmann, y el francés resolvió de la única manera que nos contenta, anotando para mitigar su apatía reciente como rojiblanco. Rabia en la celebración, haciendo palpable la zozobra que había estado apunto de instalarse si no lo había hecho ya. El partido apenas tuvo más historia que ese gol y oficio para mantenerlo. Rolán, no confundan con Rolón, fue destituido del casting oficial a aguafiestas de la noche por el mejor portero del mundo (basta que diga eso pa que la cague el próximo). Por tanto, un buen Málaga viniendo de donde venía, pero también un Atleti serio, porque no era faena fácil. Nuevas referencias, nueva atmósfera, nuevo hogar a fin de cuentas (créanme que se nota el cambiar de hogar) pero ojalá que todo se transforme en algo parecido, o por qué no, mejor al Vicente Calderón.

Eso sí, cualquier cosa buena, en un 99'99% será gracias a la santísima trinidad, esto es: al Cholo al Mono y al Profe. Entre la simbología de la estación de metro, la magnificencia del estadio o la bonita ceremonia de inauguración y clausura, subyace un hecho económico que no estoy en facultades de analizar pero no por ello quería dejar impune al menos por una vez. Diego Pablo está haciendo una labor tan de ensueño que a los comepipas como yo nos ha dejado espacio para el disfrute si no tenemos tiempo para otra cosa que ver los partidos y escribir mierda mientras hacemos lo mismo en nuestro wc de estreno. Partidos que alguno espero pueda ver en vivo y en directo, a ver si mola tanto, pero como para casi todo, prefiero ir a la penúltima que no está la economía para gastar mucho ni en Diego Costas ni en salir fuera a cenar.


domingo, 10 de septiembre de 2017

Fogueo en campaña

No tardó mucho el Cholo en plasmar en forma de once inicial las palabras oficiales dichas tras su última renovación. Concretamente en forma de once rejuvenecido en Mestalla. Soprendente XI que haría uno en un videojuego de estos de jugar a ser mánager, pero es cosa harto difícil de ver en los planteamientos del argentino hasta ahora. Está claro con apenas tres jornadas que hay jugadores que han dado un paso al frente, o simplemente ya han superado con éxito la mili más dura del mundo futbolístico: la que si la superas hace que Diego Pablo confíe en ti para sacarte en plazas como Valencia. Estamos de acuerdo en que atiza fuerte el virus Uefa, el Fifa y el Conmebol, pero es inequívoco y positivo el escalafón subido por jóvenes altamente cualificados como Thomas y Lucas. 


Se llegaba a una Valencia optimista y que cree en el mesías Marcelino. Visto lo visto en el percal general de la liga, les auguro mínimo Europa League. La trayectoria del VCF y las palabras de admiración de su técnico hacia Simeone, más falsas que el corazón de un puticlub, hacían presagiar un partido trampa e igualado hasta la extenuación. El Atleti salió a ahogar arriba y frenaba cualquier conato con faltas tácticas perfectamente ejecutadas. Siempre dando pie a algún atenuante para posponer la amarilla de marras. Es acojonante la de veces que el rival se lleva la tarjeta antes que nosotros por ese motivo: saber hacer mejor las faltas, en cuándo y en cómo. Poco a poco ese 49-51 se quedó en fifty-fifty. No había esquina del campo a la que no hubiera que acudir bayoneta calada y al defensivo y delator grito de "quién va?". Pero lo cierto es que las cuchillas no estaban afiladas. Fue un partido empatado no solo en el marcador. Más tenso que un intercambio de maletines y tan parejo como el ojos insertcoin del capitán valencianista. Lo más cercano a gol en el partido fue el aire que le da Simone Zaza a Diego Costa. Parece su primo calvo joder... Si hubiera andado por allí un tal Radamel, otro tigre hubiera cantado, al igual que en el nuevo Paseo de Leyendas. No hace falta que quiten al Kun ni a Hugo Sánchez, pero que no esté Falcao, Leivinha o Burgos me parece aberrante. El criterio de 100 partidos hace destacar sobremanera a jugadores más actuales, por la carga de partidos de las temporadas del fútbol moderno. En fin, sigamos... aunque no hubo mucho que llevarse a la boca...


Porque por lo demás, airbags continuos a Neto (buen ojo el de los valencianos con los metas brasileros), el quiero y no puedo de Vietto (echa el cuerpo pa'lante!!!) y una ocasión de Carrasco. Y quizá esa jugada a la que me refiero fue la única que alteró este cardiograma constante. Fue un caño del susodicho Parejo a Yannick, que levantó los óoos del público y encabritó al belga, lo suficiente para plantarse en la meta rival desde su casa, pero lo bastante para que se lo creyera y declinara la opción de pase por un par de quiebros extra. Y lo cierto era que uno miraba al banquillo y de cara a romper la balanza si acaso asustaban más los posibles revulsivos que pudiera sacar Marcelino, véase Santi Mina o Guedes, que debutaba, con el plus que eso conlleva, y que ya nos había jodido tiempo ha con el Benfica de la mano de Gaitán. Pero sin embargo, precisamente el argentino salió por Carrasco y aportó cierta electricidad. La entrada de Torres y Gameiro no tanto, porque ni una ocasión más para registrar... así que poco me perdí del final. En mi caso el encuentro murió en la radio. En mi fuero interno suelo decir que tengo pocos amigos y vida social. Pero esta temporada por causas de fuerza mayor aún no le he cogido el pulso al equipo, aunque vi casi todo el partido. Esta vez fue una visita a Málaga con su bebé de un gran amigo que ahora vive en Sevilla. Neptuno lo entenderá. 


Outro - Etapas

La retransmisión de esos últimos minutos de partido estuvo eclipsada, con razón, por las declaraciones de Contador, que se la había sacado por última vez en el Angliru (precisamente el día que volvía a haber derbi Astur). Un gran final de etapa para despedirse por todo lo alto, nunca mejor dicho. Todo ello en un fin de semana un tanto especial para mí. La última vez que duermo en mi pasada vivienda. Rematando mudanza infinita. Fíjense si había mierdas que hasta salió una camiseta del Valencia de todo el batiburrillo futbolero. Mientras tanto, ajenos al caos que les rodean, vuelven irremisiblemente los putos días de septiembre. Con sus coleccionables absurdos, su viento aullando y su entretiempo traicionero recolectando resfriados de incautos peatones. Un tiempo de comienzos tras el final del verano que ya se atisba. En esta ocasión los cambios son gordos, ya que hubo una despedida inesperada y voluntaria, pero no por ello menos dolorosa. Estuve escasa temporada y media en Aertec, me desempeñé allí como todocampista que sentía los colores, y tras disfrutar del juego como nunca, me marcho a la liga ucraniana solo yo sé a qué. Quizá sea antes de tiempo, y encima me pierdo el partido del 20 aniversario. A lo mejor no pasé por la empresa lo suficiente para dejar mi sello, pero ella sí dejó huella en mí. Gracias compañeros, por los regalos y vuestras palabras. Sois perfectos incluso los que sois del Madrid.

sábado, 2 de septiembre de 2017

DeLorean Colchonero - Roma: Andata e ritorno

 Le quitamos el polvo a nuestro vehículo favorito. Qué nos gusta por aquí recordar tiempos pasados... Mejores, y a veces peores también eh. Con motivo del emparejamiento en la fase de grupos de la Champions 2017/18 contra LA ROMA (índices cortados al que escriba el Roma) vamos a recordar nuestra única eliminatoria previa contra el equipo giallorosso. Y no solo eso, sino también, como somos más chulos que nadie (yo me pateé la ciudad en tres días) vamos a repasar los duelos contra la Lazio. Viajemos a la ciudad eterna a golpe de vídeo y hemeroteca y así mitigo mis ganas de volver a ella. Qué decir que no se haya dicho ya sobre esta bella urbe, que a día de hoy forma parte del que considero el mejor viaje de mi vida (sus muertos que he perdido la mayoría de fotossss). Historia, monumentos, gastronomía, arte, magia... y fútbol. Dos equipos dividen la ciudad en el derbi romano: Associazione Sportiva Roma versus Società Sportiva  Lazio. Ambos clubes han tenido el honor de enfrentarse a nuestro Atlético de Madrid, casi siempre en copa de la UEFA (aparte de algún que otro amistoso y rarezas que ahora pormenorizaremos).

Curiosamente el primer duelo romano-europeo fue en una competición por pocos conocida: la Copa Latina. Un torneo que enfrentaba a los campeones de liga del sur de Europa: Portugal, España, Francia e Italia. La idea era muy similar a la copa Mitropa, que se disputaba paralelamente en Europa Central. La llegada de la Copa de Europa actual a mediados de los cincuenta dejó en el olvido a esta competición, de la que solo pueden presumir Real Madrid (2), AC Milan (2), Benfica y Stade Reims. En nuestras dos participaciones caímos en semis, pero en la edición 1950, que es a lo que vamos, derrotamos a la Lazio por 2-1 en el tercer y cuarto puesto. Los goles los marcaron Ben Barek y Escudero, casi nada. Hubo que esperar casi medio siglo para tener contacto con la capital transalpina. El euroatleti de finales de los noventa fue emparejado con la temible Lazio de Sven-Goran Eriksson en semifinales de la UEFA del año 1998. Esa temporada, la última de la primera etapa de Antic, fuimos séptimos en liga. Vieri fue pichichi, e hicimos una gran campaña en Europa. Veníamos de apear a Leicester, PAOK, Dinamo Zagreb (por aquel tiempo Croatia de Zagreb) y Aston Villa. La Lazio se antojaba un rival durísimo, al igual que podría haber sido el Inter de Milán de Ronaldo y Simeone, que a la postre ganó la final de esa edición (la primera que se disputaba a partido único). Nedved, Nesta o Boksic encabezaban un grupo que consiguió numerosos títulos, entre ellos una Recopa al año siguiente y una liga dos después. Mostraron gran solidez en la ida en el Calderón, encajonando a Vieri y derrotando al Atleti con un solitario gol de Jugovic, que al año siguiente recaló en la plantilla colchonera. ¿Casualidad? En esa alineación también estaban Venturin y Chamot. No es tontería que a veces se fiche tras ver jugar ante tu propio club al jugador en cuestión. Lo mismo debieron pensar ellos de Il Bobo, que ese verano nos abandonó rumbo al coliseo, por mucho que confesara años más tarde que se arrepintió. Un crack el inefable goleador italiano. Esta fue una época que recuerdo con gran cariño. Esos partidos que emitía Antena 3, con Gárate (aunque aún yo no sabía ni quién era) comentando junto a un locutor de inconfundible voz y el García de Loza para el arbitraje. Siempre en el mismo borde del último escalón, en 45 grados a la tele, a escaso metro y medio de distancia. Eso nadie me lo podrá quitar. Pero nos hemos dejado el desenlace de la eliminatoria. Por desgracia tanto ese año como el siguiente nos quedamos a las puertas de la final, y en la vuelta en el Olímpico no se movió el marcador. Bicheando la hemeroteca digital de ABC (es lo que hay) encontré una dura crónica de Enrique Ortego contra el Atleti, que a la vez alababa el juego ordenado del equipo laziale. Me gustaría leer lo que piensa del equipo del Cholo, supongo que me entienden lo que les quiero decir.

Al año siguiente, el caprichoso bombo nos hizo retornar a la tierra de Rómulo y Remo, esta vez ante mi favorito de la ciudad, la Roma. Era otro hueso, con una legión de grandes jugadores brasileros como Cafú, Aldair y Paulo Sérgio, y un Totti que ya lucía galones. Delvecchio mientras, se buscaba arriba la vida como nadie. La ida de estos cuartos de final se jugó en el Vicente Calderón. José Mari abría el marcador tras gran pase de Serena. La segunda parte, en un buen arranque, llegó el segundo obra de Roberto Fresnedoso. Un auténtico golazo. Tras hacerle un traje a medida a Candela con un doble recorte, soltó un derechazo a la escuadra corta de Chimenti (un portero calvo con pantalón largo). Esto estaba de cara! Lástima del zambombazo a última hora de Di Biagio ante un confiado Molina, que dejó un 2-1 interesantísimo para la vuelta. No la televisaron. Echaron al Celta de Vigo, que también tenía derecho, e hizo una gran campaña en UEFA. Así que allí me fui yo, al cuarto de baño con la vieja Sanyo, sentado en el váter con la tapa bajada mientras no perdía detalle de la retransmisión (siempre fui de Onda Cero). He revisionado imágenes del partido, muchas inéditas para mí, gracias a YouTube, si no de qué, y las pasamos putas al principio. Los romanos, en un Olímpico que lucía un ambiente espectacular, se adelantaron tras una gran asistencia de Totti por mediación de Delvecchio. Lo más gracioso es que pocos minutos antes se habían quedado con uno menos por roja a Wome, al que se le fue la pinza cazando por detrás a Josemari Poyón. Quién le iba a decir al bueno de Pierre que años más tarde iba a fallar un penalty con Camerún que dejaría sin mundial porque Eto'o se cagó de tirarlo. Encima le destrozaron sus propiedades al pobre. La segunda parte la cosa se calmó, y otra gran asistencia de Serena permitió al gran Aguilera empatar el partido y volver a dejarnos dentro. Golazo. Luego incluso hubo un gol dudosísimamente anulado a la Roma. Al final a Totti se le fue la olla y la Roma acabó con 9, no sin antes recibir la puntilla por parte de Roberto Fresnedoso y su cinta en la frente de emperador. Grande el toledano. Me viene a la cabeza una imagen del telediario del día siguiente, donde al recibir al equipo en el aeropuerto hubo quien incluso se arrodilló ante incombustible Aguilera. En las semis llegó el Parma, otro equipazo, y nos meó.

Aparte de un triangular en México llamado Copa Movistar en 2003 que terminó con 1-1, no nos hemos vuelto a cruzar con los romanistas. Luego en verano también, en 2007 para ser exactos, victoria por 1-3 ante la Lazio en el torneo de Amsterdam (primer gol de Ozantonio Reyes de colchonero). Más de una vez en mi adolescencia, donde la sequía de títulos era evidente, me pregunté qué habría pasado con una pizca más de suerte o si otros rivales nos hubieran tocado. ¿Cómo sería una final europea? Gracias a Quique primero, y sobre todo Diego Pablo después, supe lo que es eso. La temporada 2011/12, en el primer partido continental del Cholo con el Atleti de entrenador, derrotamos en ida de dieciseisavos de final de Europa League a la Lazio. Se adelantaron con gol de un viejo soldado como Klose, pero enseguida se le dio la vuelta con goles de Adrián y Falcao por partida doble. Un 1-3 que dejaba francamente de cara la cosa, ante la muestra de respeto de la afición celeste al que otrora fue ídolo suyo. No en vano Simeone ganó el Scudetto de 1999/00 con la Lazio. La vuelta, entre escaramuzas de los gaylos Irriducibili, que parece que su nombre lo está pronunciando una niña pedante de cuatro años, ganamos de nuevo con gol de Godín. Ahí respiré tranquilo, y recordé con sentimiento de vendetta aquellas semis perdidas. Aunque sabía que aún quedaban varias rondas, la permanente deuda entre equipos quedaba saldada de momento. Lo que no sabía era que ese año íbamos a ser campeones de la competición con una autoridad incontestable, y que lo mejor estaba por venir. Siempre es buen momento para volver a Roma...

domingo, 27 de agosto de 2017

Así sí

Sorprendente once y no tan sorprendente victoria en Gran Canaria. Si pongo la crónica de hace cuatro meses, cuando se ganó allí por casi idéntico marcador, sería más o menos igual.  La primera similitud fue el contundente comienzo. Me estoy empezando a creer lo de Correa, no tanto lo de Vietto. Por desgracia poco he podido ver del partido, se notan las 'vacaciones'. Siguiendo con la constatación del plagio, el marcador se fue abultando como en la pasada visita, y encima hasta marcó Thomas para confirmar que hay algo de banquillo. Los goles son un buen indicador para esta mierda sea la posición que sea. Me jodiste la porra, ghanés, y eso que Oblak se había esforzado en parar el penalty de antes. Ahí justo fue donde me incorporé al partido, y menos mal que el esloveno me quitó mi complejo de gafe.


Gran victoria de obligado cumplimiento, máxime sabiendo de dónde veníamos. Mención especial merecen los dos golazos de Koke, la ausencia de Gabi y la presencia de Giménez en el eje central. De los cambios de anoche quizá este último tenga pinta de ser el más duradero. Respecto a Las Palmas, ojito esta temporada. Ojalá Vitolo les eche un cable. De momento me recuerdan al Tenerife que descendió con 500 argentinos en plantilla. Chichizola o Calleri me confirman que me hago mayor. Ni rastro del chaval que se compraba la actualización de la guía marca, ya es que  ni juego al comunio...
Buen augurio pues, para que se haga más llevadera esta salida en falso. Al menos habrá un interesante España Italia con Villa y todo. Cuando vuelva por aquí muchas cosas habrán cambiado, pero esperemos que este tipo de marcadores no lo hagan.

domingo, 20 de agosto de 2017

Girando por Catalunya

Nunca he estado en Catalunya, y eso que he viajado considerablemente. Algo me dice que será la última zona de la Península Ibérica que actualmente pertenece a España que visitaré, a no ser que tenga que hacer escala por allí. Lo mismo cuando por azar del destino o porque me salga de los huevos vaya (mi mujer dudo que me lo proponga), pues ya será un país, o quizá ya sea un país con ínfulas de soberanismo en sus cuatro provincias. Que cada uno haga lo que quiera, no les tengo el más mínimo odio, hasta ahí podríamos llegar. Yo, como buen cromagnon futbolero, tengo solo algo de tirria a los valors de su equipo blaugrana y alguno de sus jugadores, y también si eso un poco de repelús a los pericos vikingófilos. Totalmente perdonable. Eso sí, quizá por ignorancia o por el caldo de cultivo existente, a la hora de plantearme una visita, parece que me poseyera mi padre, y entonces me digo ¿qué se me ha perdido a mí allí? Además nunca he considerado una oferta de trabajo por esa zona, cuando sí lo he hecho para A Coruña, por ejemplo, que me pilla a tomar porculo también. Es triste tener esa sensación. Ojalá acabe yendo algún día y pierda esa percepción tan superficial, y si es para ver un partido del Atleti, molt millor. Porque para saber de algo hay que vivirlo, y yo lo máximo que conozco de allí es alguna canción de Serrat, Estopa, los chistes de Eugenio, Makinavaja y sobre todo los recuerdos de los partidos del Glorioso por aquellos lares.

Esto ha sido un pequeño apunte para dejar constancia que el politiqueo/postureo me la suda, pero no tanto como para no forjarle a uno semejante opinión. Yo en realidad lo que quería remarcar es que nuestro Atleti debutaba en esta liga ante un debutante en primera, y de paso jugaba en la última provincia catalana que le faltaba: Girona. Esto me lo puso a huevo para, aparte del inconexo párrafo de arriba, mezclar mierdas varias que me gustan, como la geografía, la historia del fútbol y la estadística, aunque esto último solo mola si está la pelota de por medio. Contra el LGTB formado por Lleida, la mencionada Girona, Tarragona y Barcelona, se han disputado numerosos partidos, obviamente en su gran mayoría contra equipos de la provincia de BCN. Gracias a bendito infoatleti.com que estás en las nubes, vamos a lo que vamos:

Lleida: la Unió Esportiva fue rival del Atleti a principios de los 50 en primera división, y posteriormente en su vuelta a la misma en la temporada 93/94. Además, nos vimos las caras en el primer añito en el infierno. Sumando un total de seis partidos, con un balance claramente favorable de 4 victorias, incluido un 7-1, y dos empates. Pero claro, no todos los partidos valen lo mismo, y yo cambiaría todas esas victorias que no vi, por un partido que nunca se borrará de la galería de los horrores rojiblanca que tengo en mi cabezota. Ese empate, y no otro resultado, fue el que nos jodió el ascenso tras la remontada en la segunda vuelta de esa fatídica temporada 2000/01. Ante un Lleida que estaba clínicamente descendido y un Camp D'Esports plagado de colchoneros, no se sacó más que un empate y gracias, pese a fallar numerosas ocasiones al final. El autor del gol ilerdense? El tal Renaldo, cuyo nombre sirve de inspiración a una página que repasaba en tono jocoso algunos jugadores de los años locos fruto de la Ley Bosman. Ahora que me vuelvo a meter, parece que han cambiado el discurso y se han pasado a las anécdotas más cutres y casposas de tiempo atrás. 'Qué manera de empatar...' que diría Sabina. Habiendo vivido esto, cómo no vamos a adorar al Cholo.

Total Lleida: 4V 2E 0D



Tarragona: el Nástic, representante de Tarraco en primera en dos etapas, se las ha visto con nosotros en once ocasiones, una eliminatoria copera a partido único incluida con gol de García Calvo para pasar de ronda. Sin duda, obviando un lamentable cerocero en el Calderón en la vuelta de los granates a primera el día de Reyes de 2007, el partido que más nos debe sonar si tenemos buena memoria, es el del NO ascenso del año del ascenso a primera. Estaba el estadio engalanado para la ocasión. Tras un mal año en segunda, esta temporada se iba a subir, y la duda era el cuándo y dónde. Si ganábamos a los catalanes, se ascendía como dios manda, ganando en casa. Pero amigos, no fue así. No había mucho que celebrar, pero joder, tras dos años comiendo mierda carbonizada, no hubiera estado mal volver a donde nos correspondía de forma más señorial. El señor Ángel Cuéllar, estrella del Betis loperiano y de desafortunado paso por can barça, aún tenía magia en las botas para clavarnos el 3-3 y dejar a Diego Alonso, Correa y todo el Calderón con la misma cara de tonto que el día de Renaldo en Lleida. Mucho más reciente es el duelo ante el Reus en copa de la temporada 2015/16, con doble victoria y gol de Thomas en el Calderón.

Total Tarragona: 9V 2E 2D



Barcelona: esta parte da para dos o tres pajas si quisiéramos, pero resumiendo mucho mucho mucho, Espanyol y Barsa copan la lista de duelos de forma casi absoluta. Los pericos han estado en primera más temporadas que nosotros, ahí es nada. Aparte de un balance de 7-5 a nuestro favor en eliminatorias de Copa, ellos nos ganaron la final de 1999, con el inolvidable gol de Tamudo ante el ex-espanyolista Toni Jiménez, que no me quiero imaginar la de veces que se habrá acordado de semejante hijoputa que nos puso el último clavo de un año para olvidar. En la extinta copa de la liga les eliminamos, y nosotros a ellos también les ganamos un título, precursor de la actual Supercopa de España, en 1940. En liga, balance claramente favorable al Atlético de Madrid. Vamos ahora con los culerdos: qué decir de ellos, remontadas, partidos locos, la final de la Romareda en el 96, los baños de ese mismo año del doblete con el regate de Caminero, años de rodillo guardiolista que solo eran cuestionados por Agüero y Forlán frente a un Messi omnipotente, el testarazo de la liga de Godín, la supercopa que yo vi en directo con gol enrabietado de Villa, las dos eliminatorias de cuartos de Champions donde les eliminamos con total justicia... una gozada futbolística, porque aunque el balance en copa y liga sea favorable a los blaugrana, ellos mejor que nadie saben que somos uno de los equipos que más veces se la ha liado, en todas las épocas y en situaciones realmente desafiantes.
Pero hay más vida en Barna aparte del derbi catalá. No nos podemos olvidar de un clásico de antaño en primera como el Sabadell, al que dominamos claramente, o los duelos ante el C.E. Europa, y posteriormente conocido como Catalunya FC durante un tiempo tras su fusión con el Grácia FC y el España (sí, hubo otro equipo catalán que se llamaba España). Por otro lado están también los filiales culés (Barcelona Atlético y Barcelona Aficionados), o su precursor el Condal, que primero fue un equipo independiente. Finalmente, destacar los exitosos duelos coperos a doble partido ante equipos de la periferia barcelonesa, disputados no hace mucho contra L'Hospitalet y Sant Andreu.

Total Barcelona: 204V 90E 167D


Girona: y en estas llegó el comienzo de la 2017/18. En una primera parte para olvidar, el Girona nos hizo un ojete nuevo. Dos goles de cabeza de un viejo rockero como Stuani confirmaban la asfixia total del Atleti en este primer acto, donde de no ser por una sensacional parada de Oblak, no hubiera hecho falta volver al campo tras el descanso. El resto de segunda parte que pude ver, la misma mierda que por desgracia nos acompaña a veces en partidos de esta calaña. Ese no saber a qué se juega tan malo para la paciencia, y que es inversamente proporcional a la entidad sobre el papel del rival (Geli, lo estás haciendo de puta madre con tu equipo). De esta guisa Griezmann explotó por bocazas, y nos dejó al borde del abismo. Precisamente en ese escenario tan desalentador, surgió Angelito Correa para reclamar parte de lo que pocos esperamos que llegue a conseguir. Golazo del argentino. Y luego, para devolver la doble afrenta de cabeza, llegó el gol del empate de Giménez. Iraizoz a por uvas (les juro que anoche cuando pintaba negra la cosa con cero a cero tuve el pálpito que este tío nos podía facilitar la vida)... y así fue. Se me caía la baba viendo la celebración del uruguayo. Ese orgullo... eso es lo que quiero yo en mi equipo, y si encima viene de un puto crack como Josemari, mejor. No hablamos ya de que ese tanto y la posterior salvatoria de Oblak, nos otorgaron un punto que tras todo lo bailao no sabe tan mal. La comida mexicana me sentó mucho mejor sabiendo de esas tablas inesperadas. Hasta que no vaya de turismo, ese punto de locos y el probar las margaritas por primera vez, irán de la mano siempre que me acuerde de Girona. Esto da muchas vueltas... demasiadas diría yo en esta jornada. A partir de aquí, lástima que la sanción que le va a caer al francés no pueda convalidarse por dos hostias con la mano abierta, pero quién sabe qué hubiera pasado con él dentro del campo. Solo el vidente de la serie Vikings sabe el futuro.



Total Girona: 0V 1E 0D

Resumiendo. Con el de ayer, y haciéndole caso a mi calculadora y a infoatleti (los desconfiados si quieren que lo calculen a mano) tenemos un balance contra equipos catalanes de...

Total Catalunya: 217V 95E 169D

Adéu

sábado, 12 de agosto de 2017

Decir: ¡Vaya viajecito!

Parece que fue hace una eternidad cuando traté de escribir un poco de basura tras la eliminación de Champions. Ha sido la tercera temporada que llego a esa parte final del trayecto exhausto. Otra vez la sensación de llegar con la lengua fuera, o mejor dicho, bien escondida y sin motivación de hablar por aquí. Sin las ganas (tiempo siempre se puede sacar) para despedir aún más al Calderón, agradecer al equipo su gran intento de revertir las semifinales de Champions, hacer un balance de lo bueno y lo no tan bueno de este nuevo capítulo con el Cholo al mando... Y así con la tontería llega otro periodo de entreguerras, y a mediados de agosto me vuelve a picar el gusanillo, veo las cuatro patochadas amorfas que no llegué a publicar haciendo referencia al último partido ante el Madrid, y veo que ya no tiene sentido remover la mierda al mismo tiempo que constato que sigo queriendo más de este modo de vivir las temporadas, ¿quién sabe si será la última con el grosso de este elenco de grandes jugadores y mejor líder? Mi temporada futbolística terminó más tarde tras seguir la fase de ascenso a tercera. Después, en mi pretemporada particular, con vacaciones de goma, mudanza y labores de canguro interminables, he logrado minimizar mi síndrome de abstinencia y es ahora, cerca ya de la vuelta de calentamiento, cuando sí que desea uno que esto empiece.


Porque ya están quitados los puntos, en las heridas y en los casilleros de cada competición. Se levan anclas de nuevo y este año, como siempre, se vuelve a hablar de novias, follamigas y fulanas que hablan al oído a nuestros cracks y nuestros dirigentes. Me parece hace un siglo cuando veía al Manchester United levantar la Europa League, mientras pensaba que se nos iba Griezmann pallá. No es que no esté acostumbrado a la escapada de nuestros mejores jugadores, sino que este año con la sanción de fichajes, si se iba el rubiales nos dejaba con una mano delante y otra atrás. El caso es que tras no cristalizar esa marcha, tan tempranera en el largo verano que se avecinaba, me he vuelto aún más pasota con el marujeo del mercado estival, y ya no me creo ni un cuarto de lo que vea (si no, acordémonos del rocambolesco caso Vitolo). A falta de otra cosa, consolémonos pensando en lo difícil que es que un nuevo jugador llegue a hacerlo medianamente regular aquí, y esperemos que llegue el Diegoelantero Costaentro en la última campanada (eso sí, que no coja más kilos el lagarto, sino que los suelten en forma de £ para traerlo de vuelta). De aquí a que llegue la caballería de refuerzo allá por el turrón, habremos tenido tiempo de que no nos chirríe el nuevo estadio, incluso a tolerar el nuevo escudo/logo, y ojalá que no hayamos perdido el sano hábito de seguir comiendo en la mesa de los ricos, pero eructando y limpiándonos con el mantel. Entre medias, se intentará mantener al día religiosamente el cuaderno de bitácora para gloria de nuestro Atleti, con la esperanza de llegar a la meta allá por junio, a poder ser con silverware de alguna razzia, y sobre todo tener fuerzas hasta la última palada para estar a la altura del equipo hasta el final. Quizá sea triste, pero solo a través de este blog aspiro a cumplir la siguiente frase, que da gran inspiración a mi entrada, veremos si llego con gasoil suficiente: