viernes, 16 de febrero de 2018

Volver a volver

Esta vuelta a la Europa League me pareció el partido más disfrutable en mucho tiempo. Por un lado el ambientazo del Parken, aguanieve incluida. Por otro ver cómo se desenvolvieron los nuestros en la totalidad del partido. Ocasiones a porrillo, buenas jugadas... Enfrente, un rival desbordado y que llegó poco, pero cuando lo hizo fue con furia vikinga (la de verdad no la cervatil). Fue una gozada presenciar las asomadas de Lucas arriba, ver a Thomas siendo una vez más el amigo del amago, con esa zancada africana que me hubiera hecho destacar en el pavimento cuando los años me pesaban. Más cosas... La presión felina de Koke, Godín a pleno rendimiento de nuevo, la soltura de Antoine por absolutamente todo el tapete... Encima me llevé la alegría de ver a Moyá otro día más, aunque no estamos para lujos en próximas eliminatorias. Eso sí, en la vuelta, Cholo, pónmelo. Además, hasta marcó Vitolo, al que reto me tape la boca a base de goles y de acelerones, pero me temo que el canario para brillar necesitará lo mismo que Carrasco, ser titular muchos partidos, cosa cara por aquí. El Atleti honró sus colores, alegró a los valientes que peregrinaron al frío norte, y demostró por qué es el rival a batir en esta competición. Respecto a ella, y antes de acabar, que no me joda nadie menospreciando a la Europa League, que a veces, mejorando lo presente, parece que tenemos el palmarés europeo del Milan, que por cierto está en la competición con otros equipillos como Napoli (con pie y medio fuera), Arsenal, Borussia Dortmund, los Olympiques, los españoles y clasicazos por doquier. El retorno a la Uefa empezó en Roma (donde por cierto podemos volver si nos toca la Lazio), y si es cierto que todos los caminos conducen a ella, digo yo que también habrá un sendero desde ahí a Lyon ¿no? Por lo pronto falta un pelo de chocho pa estar en octavos, y ya me empiezo a poner cachondo. Veremos.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Triángulo de amor bizarro

No tuve tiempo para mi cita con las letras este fin de semana, a pesar de que era un día marcado en rojo pasión en el calendario. Huelga decir que tampoco pude disfrutar de una de los acciones más fascinantes para los que solo saben de verdad qué es la pasión a través del fútbol: verlo en directo. El motivo fue precisamente por otro tipo de amores y afectos. Cumpleaños de mi madre por ejemplo, a la que siempre doy mucho menos de lo que me da (ya me arrepentiré de ese hermetismo ya). Pude ir a la 74° edición de tal evento porque por desgracia no pude ver al Atleti en mi tierra. Pero para eso hay que retorceder...


Tras animarme a ir con mi vecino (del Atleti) a ir a ver el partido a La Rosaleda me topé en taquilla con un inesperado problema: no vendían entradas visitantes si no era a través del club. Como mucho podría hacerme con alguna el mismo día del partido si seguridad lo autorizaba... Como ni soy socio del club ni quería llamar a un 902 para informarme y además ya he visto bastantes Málaga vs Atleti de paisano, pues quizá dentro de un par de temporadas será... No obstante, precisamente por el presente niguérrimo que asola el Paseo de Martiricos (no confundan con Melancólicos) batallé con un sentimiento de pertenencia a mi provincia. Temía que en cualquier duelo dialéctico entre hinchadas saltara algún "a segunda oé" (que sufrí de pequeño como seguidor rojiblanco en mis carnes allí mismo tras volver del infierno) ó "puta Málaga" y yo me encontrara en una incómoda situación. Porque yo no tengo duda de que quiero que gane siempre el Atleti al Málaga (a no ser que no nos jugásemos nada de nada y ellos la vida). Pero también tengo claro de que soy malagueño y no madrileño. ¿No es tan raro no? Al final ese temor gilipollesco me comentan que solo se hizo patente precisamente al contrario. En la jugada en que Lacen está tocado en el suelo, me comentan que los nuestros animaron algo y en respuesta les llamaron asesinos. No sé que es peor, pero conforme escribo esto me doy cuenta de que desde que soy padre me la cojo con Rizla para muchos menesteres que antes me la sudaban y desataban mi lado más salvajemente divertido del ambiente futbolero. Ya se me pasará, espero...

Gracias Mark!

Y ahora bajamos un nivel más en el escalafón. Hacemos zoom. Y llegamos a la provincia en sí. Yo soy malagueño, pero antes que malacitano soy de Antequera, del corazón de Andalucía. Y también tengo claro obviamente de qué color es mi sangre si mi pueblo va a Jaén y yo voy en autobús a verlo o si veo de puta madre en directo en youtube un Atlético Malagueño vs Antequera porque tengo lío en casa y bastante putada hice ya a mi mujer llevándola al pueblo de los suegros. Yo pudiendo ver al Atleti, a Griezmann dar un recital, a Diego Costa matarse por un balón que se perdía por línea de fondo por mero aburrimiento vital, o al mejor portero del mundo disfrazado tan solo de porterazo me basta. Si encima gana el Antequera (jódete Tapia por destituir a Ruano), veo a mi madre feliz por unas horas, a los nuestros homenajear al malogrado chaval rojiblanco o puedo hacerle a mi padre una foto con una manta del Atleti porque está febril tras resfregarme en la cara la undécima mientras yo especulo con mi cuñado colchonero sobre si Vitolo va a ser un bluff como todos (casi) los fichajes del Cholo, mejor que mejor.



Por cierto Don Tomi, gracias por mencionarme en ese santuario del Atleti más elemental y auténtico que es tu blog. Y que sepas que yo solo perdono al francesito si fue él el artífice exclusivo del homenaje al  niño de Alzira. Si no, le queda aún para que le levante el vietto (sic). Ojalá algún día compartamos vivencias con unas birras por delante sea en Málaga o en Wandalandia.

jueves, 8 de febrero de 2018

Pero ¿dónde lleva la hache Copenhague?

FC Kobenhavn en 1992
1992, España se sitúa en el mapa internacional en clave de eventos tan globales como la Expo de Sevilla y los Juegos Olímpicos de Barcelona. Pero en otro país, de la extensión de Extremadura si le excluimos a Groenlandia de su dominio, también se estaba marcando una muesca en la historia, en este caso exclusivamente en el plano futbolero. ¿Acaso hay otro más importante? Dinamarca fue invitada a última hora a la Euro 92, en lugar de la baneada Yugoslavia, y yendo de convidada de piedra, de cenicienta, de maría, y de todos los eufemismos para definir a un equipo facilón, dejó a todos boquiabiertos hasta proclamarse campeona. Un éxito cuya sorpresa solo puede igualarse a la victoria años más tarde de la selección griega. Pero volvamos a Dinamarca, en concreto a su capital. Ese año, poco días después de ese morrocotudo éxito de la dinamita roja, se constituía en Copenhague un club de nuevo cuño, a la par que se remodelaba el mítico Parken Stadium y, tras un año de transición, la remozada primera división danesa se tornaba en la actual Superliga.


Fundadores del KB Copenhague
El panorama en lo futbolístico en la capital era más variopinto en esa época, teniendo como los dos principales referentes en cuanto a títulos al Kjøbenhavns Boldklub (KB) y el Boldklubben 1903 (B 1903). Como guiño al Atleti de la diosa curiosidad, el KB fue fundado un 26 de abril, mientras que el B 1903, aparte de tener nombre de submarino, lleva ese sufijo numérico debido a su año de fundación. Para los no atléticos, la fecha de nacimiento de nuestro equipo (26/04/1903) la forman la unión de estos dos. ¿Acojona eh? Sigamos, que luego habrá más poltergeist... El B 1903 tenía plaza en primera y 7 ligas le contemplaban; el KB un buen elenco de jugadores y caché en forma de historia, ya que aún a día de hoy es el equipo con más entorchados nacionales (15) y fue uno de los equipos pioneros en la Europa continental. Lamentablemente en esa época no les iba bien, con problemas para profesionalizarse en un país cuyas ligas aún estaban en pañales para ser una nación nórdica. No le iba mejor al B1903, con poca asistencia y tan solo con la fuerza de un sponsor detrás. Ambos veían cómo tiempos pasados fueron mejores mientras que el Brøndby, el grande del área metropolitana, se llevaba casi todos los títulos con permiso del Odense y algún que otro outsider esporádico. El lema de la unión hace la fuerza cobra más sentido que nunca en retrospectiva tras la fusión de los dos clubes mencionados al inicio del párrafo, dando lugar al actual FC Kobenhavn (el Copenhague vamos). Chico background que arrastraba desde el principio con semejantes padres... así en su primera participación se proclamaron campeones de la recién inaugurada Superliga y rompieron la hegemonía del Brøndby, con el que disputan un derbi conocido como el New Firm en un acontecimiento que paraliza la capital.

Pero el FCK, acrónimo comercial del equipo que hoy nos atañe, tuvo que pasar malos tiempos... La primera liga fue un mero espejismo, y aunque alguna participación europea y un par de copas nacionales enjugaban las ansias de éxito a nivel local, tuvieron que esperar hasta la llegada de un contrastado técnico como el inglés Roy Hogdson para volver a ser campeones en 2001. A partir de ahí no han hecho más que consolidar su dominio en Dinamarca, ganando casi todos los campeonatos. Especialmente fértil ha sido y es la época con el noruego Stale Solbakken a los mandos. Puso fin a su carrera como jugador tras un ataque al corazón en el propio FCK, y de 2006 a 2011 y de 2013 hasta la fecha de publicación de esta entrada este personajaco, que se llegó a encarar con Guardiola entre otras declaraciones que te partes la polla con ellas, es el técnico con el récord de partidos dirigiendo al equipo blanco. Porque no lo he dicho, pero esta gente visten de blanco impoluto. Con Solbakken además, fueron capaces de jugar muchas ediciones de la Champions, y en una de ellas llegar a alcanzar los octavos de final. Al dominar con mano de hierro en su país, los leones (løverne), como también se les apoda, juegan competición europea todos los años y su estadio es especialmente difícil. Nuestro Atleti tuvo la ocasión de jugar en él. En la Europa League de 07/08. Cuando volvimos a Europa tras varios años en galeras, existía una extraña fase de grupos de cinco equipos cada una, donde no se jugaba a ida y vuelta. Así que Forlán y compañía fueron a la ciudad de la Sirena a visitar a un ex-atlético como Gronkjaer y ganaron bien, por 0-2, con goles de don Simão Sabrosa y el proscrito Agüero. Me acuerdo de ese partido, cómo pasa el tiempo joder... Ahora volveremos a jugar allí en la misma competición, y no fue en Champions porque nuestros amigos del alma del Qarabag les eliminaron. "Puta Qarabag" en ambos estadios será el cántico común.


Aquí terminaría la versión estándar, sin meter pico y pala en las tripas de la información, pero hay un par de cosillas más. Para empezar, ambos clubes se enfrentaron en balonmano. En 2012 disputaron la final a cuatro de la liga de campeones Balonmano Atlético de Madrid y AG København, que no era otra cosa que la fusión un par de años antes del AG Handbol y ¿adivinan quién? Sí, el FCK Håndbold, efímera sección de balonmano que tuvieron nuestros amigos durante seis años. Les va ese tipo de mezclas a esta gente. Y ese Atleti, fugaz heredero lejano de la extinta sección que antaño tuvimos de este bello deporte, les derrotó en la semifinal que les enfrentó. Y aún hay más... What the fuckFCK? ¿Qué coño os esperabais de este pedazo de blog?

Julen Aginagalde

Porque en la temporada 74/75 el KB, que como hemos dicho es uno de los padres del actual club de la capital danesa, fue nuestro rival en primera ronda de la UEFA, justo después nuestra tragedia de Heysel. Era un equipo amateur en su totalidad, como bien recalca la crónica de la ida, disputada en el día de mi cumpleaños. Nos ganaron 3-2, jugamos con pantalón blanco, y fue un sorpresón. Afortunadamente, en la vuelta en el Calderón no fueron rival, y se les derrotó por un inapelable 4-0 con goles de Irureta por partida doble, Leal y Gárate.


Y ¿qué más puedo contar yo? Pues que una vez me subí para Madrid a ver un derbi yo solo. Estaba en el Retiro haciendo el pollas, y de repente vi a unos guiris jugando a la pelota. Les dije si podía jugar, y aparte de echar un buen rato con el balón de por medio me tiré con ellos toda la tarde hasta que empezó el partido. Eran daneses, de Copenhague precisamente, y también iban a ver el encuentro. Me da que eran doblemente vikingos. Y me dijeron que sí, que eran del FC Kobenhavn, y que allí iban a ver a su equipo y que no veas la que liaban. ¿Cómo? ¿Que no me creéis? Fotaza al canto y que os den!


jueves, 18 de enero de 2018

¿De quién es la culpa?

¿Será de Vitolo y su traición que espoleó al rival? ¿De los sevillistas por ir de víctimas? ¿O del Atleti por subestimarle? ¿De Boskov y "el fútbol es fútbol"? ¿Será de Diego Costa por marcar y hacernos pensar que todo estaba hecho anoche? ¿O quizá sea de Montella? ¿Será del Chachachá o será del trap? ¿Será de Correa (Angelito y/o Joaquín)? ¿Será de Navas, de la deflección de Lucas o de la cagada de Moyá? ¿Será de Oblak por no jugar? ¿De la hinchada? ¿O del Cholo por quitar a Griezmann? ¿Del francés por hacer méritos para ser cambiado? ¿Será de Yoko Ono que tiene la culpa de todo? ¿Del Sabina y su "qué manera de perder"? ¿Del árbitro y el gol que anuló? ¿Será por la puta mierda de horario? ¿O a lo mejor es porque ese empate tras adelantarnos hizo que se nos fuera la olla? ¿Será porque Mark lo estaba viendo también? ¿O porque "Panadero" Díaz no pudo estar para hacerle un tackle en el 1-2 al delantero? Y mucho peor, ¿será porque lo vi junto a mi vecino atlético a sabiendas que los precedentes eran tan malos como el resultado de ayer? ¿Será la culpa de Manzano en China? ¿De Cerezo? ¿Gilma? ¿Gil? ¿Del Wanda y su puta madre? ¿Del cambio de escudo? ¿De la cirugía plástica de Indi? ¿Será mi culpa exclusivamente? ¿Será que quien mueva los hilos ahí arriba echaba de menos mi cara tonto tras acabar estos partidos?
Como dijo ayer Paco González en la radio camino a casa: "En la copa pasan cosas raras". Pero, ¿tan raras como esta remontada sevillista? Y lo que de verdad importa: ¿tan raras como remontar esta eliminatoria? Esperemos que sí.

domingo, 7 de enero de 2018

El factor Diego Costa

Ni yo mismo me esperaba tal diferencia respecto a tenerle o no. Diego Costa, en su primer partido como titular, no dejó indiferente a nadie. De primeras, se vio al Atleti mucho más suelto de cintura para arriba, aunque no es menos cierto que la presencia de Carrasco y Correa algo tendrían que ver también. Pero sobre todo lo bueno era que en esos primeros minutos se veían múltiples opciones cuando alguien pillaba el balón entre líneas. Es obvio que el temor, como dijo el Cholo, de la presencia del brasileño para la defensa rival es inigualable. Pero no solo eso. Él, en este caso con razón, fue el que protestó una falta recibida en una contra para incendiar el resto del partido la relación con el árbitro. Enfrente un Geta que trató de robar en la cárcel, esto es, un equipo muy bien plantado, intenso, con jugadores que se la fuman en pipa, que sabía a qué venía y encima con argumentos arriba. Antes del partido me había empapado un poco del equipo azulón en forma de una entrevista a su defensa Djené. Él mismo reconocía que eran el equipo que más faltas hacían, pero que eran tácticas. Entre eso, el sistema, y la forma de encarar el partido, a mí me recuerdan al equipo que en este día de Reyes se enfrentaba a ellos mismos. Por suerte, ni el entrenador, ni la plantilla, ni la experiencia son las mismas, y el Atleti se fue al descanso ganando con un grandísimo gol de Correa. Fue tan bello el remate del rosarino que eclipsó la gran maniobra de Antoine para asistirle. Con todos pendientes de Costa, Angelito no podía fallar. Y así siguió la segunda parte, con algunos rescoldos del fuego de la primera, y con un Atleti que puso el diapasón hasta esperar la oportunidad de sentenciar. Diego, en un dechado de fe, estuvo apunto de hacerlo un rato antes, pero se emborrachó de balón, como se decía antiguamente, y mandó el balón a donde se resguardaba la gente de la lluvia. Por cierto, ¿ayer hubo protesta del Frente Atlético algunos minutos o era solo el mal tiempo? El caso es que con el fondo sur ya poblado, nueva teleasistencia de Vrsaljko y gol de Gyp Rossetti, del lagarto, del que no deja indiferente a nadie. Y claro, el de Lleida estuvo bien, pero este era en el Calderón*, delante de todos los atléticos, y nuestro majara favorito no tuvo otra cosa que hacer que celebrar con la gente de ese fondo. Si lo hubiera metido en la primera parte allí no estaba ni Baltasar de resaca. Enseguida se lo dije a mi mujer, "eso es amarilla y ya tiene una", Albert Luque en la retransmisión también... Yo pensaba que el árbitro, con lo incongruente que estaba siendo, no le iba a expulsar, pero anda que no, así que merecidamente DC a la puta calle. Me recordó a una liada similar de Djalminha en el Dépor, que en un partido que se jugaban la liga marcó, se quitó la camiseta, que es otra gilipollez que se hace aunque cada vez menos, y se tuvo que largar también del campo. En ese caso perdieron dos puntos, aquí con el 2-0 y la reestructuración del Cholo poco hubo que sudar. De ahí al final el Getafe trató de arrinconar pero no llegó ni a desabrochar un botón. Lo mejor tras la expulsión fue el último estertor del partido, cuando Torres se lió a caracolear entre tres o cuatro fosforitos. Todo el mundo se ha dado cuenta de que tenemos algo más de lo que teníamos hasta diciembre, una carta en la manga, un arma más, aunque a veces sea de doble filo. Nos vamos a divertir. Para empezar a ver quién es el feo que le sustituye en Éibar.


*en vez de corregirlo y poner Metropolitano, mantengo la errata como pequeño homenaje a nuestro querido estadio.

jueves, 4 de enero de 2018

Prison Break

Como ya viene siendo habitual me perdí gran parte de la primera parte. Para cuando me sumé a la retransmisión la fiesta ya estaba agonizando tras goles de Godín, que llevaba 200 años sin hacer de las suyas en área contraria, y de Torres, un poquito adelantado él. Solo tuve tiempo antes del descanso para constatar una escaramuza entre aficiones en forma de cánticos, que como está la cosa no sorprende a nadie. Lo que sí me sorprende gratamente es el gran juego, sobre todo individual, que llevo observando en estas dos eliminatorias en nuestros rivales de segunda B. Ayer especialmente el lateral del Lleida, Moussa Bandeh. Iba siempre como apunto de caerse hacia adelante, batallando con su tamaño para hacer regates y movimientos más propios de alguien más menudo, y el tío salía airoso como pocos. En general, siempre valeroso el equipo de la Terra Ferma, tratando de buscar el gol sin éxito. Anoche esa palabra era rojiblanca, y se personificó en un hombre peculiar, competitivo como pocos, y que, más chulo que un dieciocho, anotó a pase de Juanfran sin importarle que en medio hubiera un ilerdense despistado. Entonces me acordé de la tibia abierta en Getafe, de la doctora serbia y su placenta de yegua y, por un momento, todos pensamos en la cara de gilipollas que se nos hubiera quedado si en ese gol DC se hubiera lesionado en vez de simplemente agenciarse una calcamonía del muslo de Julen. HAMBRE. Ésa es la diferencia que marca o lagarto, y que esperemos nos siga sirviendo tras haber estado en aislamiento con Vitolo estos meses. Además con la pinta que tienen perfectamente podrían haber salido del trullo recientemente...

Por cierto, partidazo de Augusto, ya iba siendo hora también. Por si el marcador no era ya abultado para los méritos, llegó el cuarto sobre la bocina (de churro para más inri). Y nada más que añadir, salvo que en este partido el Atleti hizo lo que tuvo que hacer en Elche. Paradójicamente, allí se tuvieron muchas más oportunidades y se acabó empatando. Aquí prácticamente a gol por llegada. Qué les voy a contar yo...



miércoles, 27 de diciembre de 2017

Uno di noi: Daniel Prodan

Hace no tanto tiempo, aunque parece una eternidad, un colega de pachangas me llamó para suplir una baja de última hora. Le conocía de jugar en Málaga capital, y cuando descubrí que esa cuadrilla de rumanos a la que nos enfrentábamos cada viernes vivía también en Vélez, le dije a Adrian que me avisara. Tardó, pero un día lo hizo. Así que ahí llegué yo, en una época en la que ya no competía, pero aún tenía cierto ritmo. Al calentar, ávido de sacar alguna anécdota entre tanto extranjero futbolero, les nombré míticos jugadores de su país, y en esas salió el personaje que nos ocupa hoy. Siempre me ha tocado los cojones que cuando alguien muere se le idolatre durante esa semana, sus greatest hits vuelvan a ser número uno en ventas y la gente se ponga su foto de perfil en las redes sociales (incluso yo lo he hecho con Chiquito). Pero qué coño! Este señor va a inaugurar una nueva sección en esta casa: no es un incomprendido, tampoco llega a ilustre, pero nadie le discutirá que es uno de los nuestros. Señores, con todos ustedes, Daniel Prodan. Por cierto, no me volvieron a llamar porque jugué como el puto culo.


Nacido en 1972 en Satu Mare, una ciudad al norte, en el vértice entre Ucrania, Hungría y su Rumanía natal. Debuta en el Olimpia, el club de la ciudad, donde llega a la máxima categoría, causando sensación en los ojeadores del Steaua, el más laureado club del país. Es en este equipo capitalino donde vive su época dorada, llegando a indiscutible con la selección rumana, cuajando un gran papel en USA'94, disputando la Euro'96 y ganando cinco ligas y dos copas nacionales. En la Champions de la temporada 95/96, se casca este golazo ante el Glasgow Rangers (ironías del destino como veremos más adelante). Por cierto, nótese la esvástica en la bandera del córner. Putos e inolvidables noventa... Recuerdo cómo tenía una revista que guardaba como oro en paño en la que hablaba de los equipos de esa temporada, aunque mi madre me la tiró en alguna limpieza clandestina. Por suerte yo apuntaba mis mierdas en unas libretas que guardaba con más celo. No pongo la foto porque si no esta entrada se va a retrasar aún más, que llevo un año con ella y este hombre se merece todos los honores.

Prodan vs Kiko
Al año siguiente, el Atlético de Madrid es emparejado en la fase de grupos de la Champions con el Qarabag digo... con el Steaua de Bucarest. En el debut del Atleti, en el Calderón, los rumanos sucumben por un incontestable 4-0. Fue mi bautismo europeo, quién  iba a pensar que más adelante iba a vivir... A lo que vamos. Yo tengo la teoría de que por muchos vídeos, cazatalentos y ojeadores, lo mejor para atraer a un equipo es que te vean en directo contra ellos. Así que lo cierto es que no hubo que esperar mucho, y el mismo que era alineado como central en esa mágica noche europea, recalaba en nuestras filas en el mercado invernal. Noche de Reyes del 97, y este taciturno rumano debuta con gol en la victoria ante el Extremadura. Ese año Antic le da cancha, y juega la mayoría de partidos. Es testigo de excepción del día que Raúl le hizo cosas malas a nuestro Juanma López, o de la remontada 5-4 del Barça en copa. Fue un año extraño, de extremos, con cuatro goles en diecinueve partidos. El año siguiente fue otra historia, y comienzan las lesiones. A pesar de ello juega veinticinco partidos, muchos de ellos junto a Vieri, que ese año fue la sensación. Su último partido fue una victoria ante el Sporting allá por abril del 98. En mi estuche escolar de la época tenía pegados a él, Jose Mari y a Bogdanovic. Hace más de veinte años ya joder...

Prodan a la izquierda entrenando con el Rangers
En esa época de frensí en el mercado de futbolistas, el Glasgow Rangers andaba fichando a lo loco y, o bien no leyeron la letra pequeña, o lo que leyeron era falso, o simplemente la lesión de Daniel fue a peor. Lo cierto es que se consumó su traspaso al club escocés, que luego estuvo apunto de querellarse con la directiva rojiblanca. De los colaboradores necesarios me espero cualquier cosa, pero me da que los guiris simplemente pecaron de incautos. El pobre Prodan, bajo la sombra de su maltrecha rodilla, vivió un calvario deportivo: no pudo debutar en Ibrox Park, y eso que estuvo en Glasgow más de dos años. El doctor Stewart Hillis, fallecido recientemente y que se supone que debía haber detectado que algo olía a chamusquina en el asunto, declaró que literalmente no tuvo tiempo de evaluar la situación porque había una rueda de prensa para presentar al jugador en 45 minutos. De locos. A pesar de la pena de no poder jugar más que partidillos contra juveniles, sus antiguos compañeros le recuerdan como alguien que trataba de hacerte reír, aunque se percibía en su interior la amargura de no poder ser útil para el club debido a su lesión.

En su periplo escocés, fue cedido al Steaua, donde solo disputa un partido y sale enseguida hacia el Rocar de Bucarest, un pequeño equipo donde se recupera de su lesión, y es subcampeón de copa contra todo pronóstico. De hecho, llega a jugar con la selección para tratar de clasificar al mundial de Corea y Japón, pero su rodilla, como se llegó a decir en medios escoceses, estaba hecha una manzana podrida. Sale de las islas definitivamente, y tras un breve paso por el National de Bucarest recala en el mercado invernal de 2002 en el Messina. Debuta en la serie B como ya hiciera con el Atleti, marcando un gol, cuando el equipo italiano estaba con uno menos y necesitado de puntos a más no poder. Regresa al final de la campaña al National de Bucarest, y al poco, tras plantearse jugar en la liga china, decide colgar las botas. Tras su última temporada en el Atleti jamás recuperó la continuidad, una pena esta retirada tan temprana y con un final tan sufrido en un central que podría haber contribuido deportivamente mucho más al mundo futbolero, si las lesiones hubieran mirado para otro lado claro. Ni el primero ni el último. 

Siguió vinculado al mundo del fútbol en la Federación Rumana, y posteriormente volvió a reencontrarse con su Atleti como embajador de la final de la Europa League de 2012, de grato recuerdo para todos. Ahí volvimos a tomarle la pista al bueno de Daniel, que presenció in situ el último 4-0 al Madrid como un atlético más. Quién iba a decir que pocos meses después de venirme su nombre a la cabeza en una pista de fútbol sala, este hombre iba a fallecer tan joven de un ataque al corazón. La vida es tan puta como el fútbol, y en este puto blog el fútbol da vida a cada historia. En ésta, siempre vivirá don Daniel. La revedere Didi!