lunes, 19 de marzo de 2018

Porcelana

Sigo sin terminar mi mierda de artículo sobre el Lokomotiv, al que ya hemos eliminado y todo. Para colmo, Filipe no se volverá a vestir de corto hasta que lo hagamos nosotros mismos en nuestra casa. Precisamente se lesionó el día en que yo tras un año inactivo volvía a jugar una pachanguilla. Se queda sin mundial y es algo que me jode aún más que no tenerlo en el Atleti, ya que era su último billete para un evento así... Por cierto, de laterales ya andábamos escasos de por sí, pero esto podría haber pasado en otra parte del campo y tras la limpieza de medios en invierno la directiva hubiera quedado aún peor que de costumbre.

En esas salió el Atleti con la equipación futurista, y no lo hizo nada mal. Hizo méritos para ir por delante, y se puso con un penalty más falso que la agresión de Vitolo. Para penal el que le hicieron a mi niño en el parque de bolas... Asenjo miró para el lado contrario, a diferencia de cuando salió al césped con la camiseta de Filipe Luis. Ese gesto hace que le tenga menos de la tirria injustificada quizá que le tengo al palentino. Por desgracia paulatinamente los amarillos, o groguets, como está ahora de moda llamarles, comenzaron a acogotarnos. De ahí al final la tónica no cambió. La mía fue una bebida energética del Supersol, el copazo fue el día antes. El que sí cambió fue Simeone. Su sustitución de Gabi por Griezmann y el empate ipso facto de Ünal (¿hay un descuento en delanteros turcos o qué?) caricaturizó lo que fue el Atleti este encuentro. Y del 2-1 mejor no hablar, ya habló el locutor por la radio. Yo ya había cogido el coche sin hacer presión por ver el final del partido, de hecho, no es por vacilar, pero me lo olía. Mientras todos miraban la cara del francés en el banquillo, a mí se me quedó grabada la de Oblak. Cara que no podré ver en mi viaje a Madrid de semana santa, porque jugamos demasiado tarde, así que otra vez será.

Una vez más caída en el Madrigal, y yo me quedo con la sinceridad del Cholo. Desde la irascible atalaya de la derrota es fácil echar bilis. A mí también me gustaría que el equipo fuera más echao palante en ciertos momentos. No me vale la teoría de la manta corta de Tim para justificarlo, pero también es cierto que enfrente había un gran rival, y que apenas nos inquietaron más allá de pisar campo contrario. Que eso no se confunda con que merecieron ganar, porque donde otras veces fuimos una placa de acero, se vio una figura de porcelana, cara y fea. A partir de ahora los jueves serán los nuevos domingos más que nunca, si bien la segunda plaza es un logro del que estaría infinitamente orgulloso, máxime con quien viene por detrás. Pero lo que está claro es que nuestro bread and butter es más europeo que nacional. Además me queda la bala del Antequera, que se agarra a la lucha por la liguilla nuevamente: goles postreros con equipos amarillos como rivales, pero en este caso en el bando adecuado. Encima, queda algo que por mis huevos tengo que darle más cancha: el fútbol femenino. Que la liga está pérdida!? y un coño! Nunca mejor dicho.

viernes, 9 de marzo de 2018

A la carta

Ni lío con rusos descerebrados, ni sobresaltos durante el partido... todo fue positivo y transcurrió a su debido tiempo, algo que sabemos no es en absoluto fácil. Cualquier atlético humilde hubiera pedido al genio tener este desenlace para el partido. Y el rival... supongo que será también por el parón invernal, pero lo cierto es que el Lokomotiv, para ser el líder de la liga rusa y haberse deshecho con solvencia del Niza, estuvo escandalosamente inapente, y más desbordados que yo en el trabajo. Solo cierto orden defensivo y nuestra clásica falta de profundidad les impidieron salir más calentitos. Manuel Fernandes, un pelotero de cuidao, era lo único que les quedaba, y los nuestros le secaron hasta el sudor. Porque más allá del bajo tono moscovita el Atleti mostró que va en serio a por esta competición. Faltaría más tras el último enfrentamiento con Messi. La insistencia de fogueo se tornó en un gran gol de Saúl. Esos disparos del torocampista son bitcoins en nuestra dificultad para crear ocasiones, aunque con Diego Costa la vida en más fácil en ese plano. Por eso en la segunda parte se hizo aún más patente la diferencia entrambos en forma de gol del varano brasileño-hispano. La sed de gol del doble 9 quedó saciada tras el cabreo que se pilló el otro día contra el Lega. En mi opinión estos son más goles sicológicos que los que se meten antes del descanso, porque no tienes el entretiempo para recomponerte. Entonces comenzó una nueva edición de Juanfran Unchained. Fue un no parar del alicantino, que cerca del final puso el broche anhelado (remate de Koke mediante) para hacer total justicia con el marcador y permitirnos hacer alguna foto en la nieve de Moscú el próximo jueves. Si no, ya les obsequiaré yo con un articulillo al respecto para cumplir la tradición de stalkear la historia del rival. 


A la larga quizá nos aburriríamos, pero este tipo de partidos tan plácidos no creo que sean malos para la salud. Mas allá de los goles, volvió Lucas (franco-hispano?), y Giménez lo hizo hace tiempo para quedarse. Encima, tras la pena de Moyá, Oblak le dio la alternativa a Axel Werner, que con ese nombre de jugador de Oliver y Benji lo mismo es hasta bueno. Los cuartos están más cerca que nunca. Yo ya curioseo descaradamente cómo les va a los rivales, pero como diría Rocky... one step, one round, one punch at a time.

martes, 27 de febrero de 2018

Hambre, gula y empacho

Quizá por la reciente eliminación copera, no me esperaba un nuevo traspiés en Nervión. Yo es que por mucho que el futuro me vaya demostrando que no, soy mucho del equilibrio, de que si has perdido una vez es más difícil que pierdas otra y esa mierda. No obstante, Navas, el Juanfran del SFC, esto es, extremo reconvertido a lateral de emergencia que luego carbura, quería jodernos nuevamente, como lo ha hecho tantas otras, y un pase suyo deflectado casi nos hace recordar la vuelta de hace un par de semanas. Esta vez estaba un tal Oblak por ahí, y aparte ejque le tiraron al cuerpo cuando el Muriel ese tenía toda la portería para ajusticiar, como cuando yo jugaba al PRO 6 vamos... Acto seguido, cuando el Atleti ya se había asomado por las narices del asqueroso portero sevillista, Navas cae lesionado. Qué hubiera pasado de haber entrado esa increíble ocasión marrada, o de no haberse lesionado el de Los Palacios es todo un misterio. Lo que está claro es que ese fue el inicio del fin. Él era el Cid difunto en el caballo de ese once perenne, que hasta yo me sé de memoria y ha hecho a los de Montella plantarse en una final de Copa y tener al Manchester United en vilo.

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Hasta ahí hemos hablado del rival, y mucho en proporción a lo que se vio en el partido. El Atlético de Madrid, con una alineación que podía hacer encorvar más de una ceja al ver pocos arreos ofensivos, terminó firmando un partido que con seguridad recordaremos aunque pase el tiempo. Una vez alguien me dijo que la clave del fútbol está en el centro del campo, y me da a mí que algo de razón lleva. Si por delante tienes además a un chalado que lo mismo hace el perfecto imbécil, le sacan amarilla y a los dos minutos de reloj le roba el reloj, la cartera y las llaves del coche al pajero Banega pues también algo ayudará. Yo creo que Diego necesita esas mierdas de guerrillas para subirse el octanaje, así que nada que objetar, seguid encabronándole rivales. Además, recordemos que Griezmann hace mucho que dejó de ser el hombre del traje gris, y es l'enfant terrible de nuevo. Golazo de videojuego y 0-2. La verdad que le vamos a echar un hígado de menos a Antoine el año que viene, espero que se vaya lejos, a la Premier lo menos, o lo mismo tenemos suerte y se pira a China en plan Marco Polo Carrasco. Gaitán también se fue, pero los únicos minutos buenos que hizo este año fueron el otro día en la pachanga contra el Copenhague. Algún día hablaremos de ellos... sobre todo me jode Yannick. Belga, aún me acuerdo del corte de mangas que hice celebrando tu gol de Milán, solo por eso siempre en mi corazón. Algún día, en plan Vieri, en plan tantos, te arrepentirás de haberte ido gilipollas.

Pero volvamos a la fiesta joder, que aún no está el Sevilla ni enjabonado. La segunda parte siguió por los mismos derroteros, y se notó que este partido tenía definitivamente un color especial cuando el árbitro pitó penalty a favor. Yo estaba tan obnubilado que ni me acordaba de la sequía de este lance. Griez al parecer tampoco recordaba la mala racha desde los once metros y dejó el partido casi sentenciado. Al rato el cara cubo de Mercado no aprendió de los errores y querubín leyó perfectamente la jugada. Bellísimo ese control levantándola para taconear acto seguido. Koke rapidísimo también. Al igual que Gabi en el primer gol por cierto. Gran trabajo de presión que me juego el cuello eran órdenes del alto mando. Ese abrazo del Mono y el Cholo era delator. Estos goles me alegran doblemente: significan que el equipo tiene hambre con 0-3 que iba ya, y aparte afea a los guardiolófilos y su estúpida reincidencia en complicarse la vida al sacarla sin unos mínimos de sensatez. La cara de Sergio Rico no tenía desperdicio. Es un porterazo, lo sé, como también sé que le deseo la peor de las suertes por joderme una visita al Calderón donde el perro guarro perdió más tiempo que Carrasco en el cambio de Qarabag. Los nuestros seguían fluyendo, el Sevilla perdido mientras todos culpaban al bueno de Layún. ¿Qué culpa tendrá el mexicano cabrones? Encima Vitolo y Gameiro a escena. Que conste que no me gustó la forma de arrebartárselo a los nervionenses, pero tras tanta batalla con ellos estos años era para que se escapara sonrisilla al ver semejante cuadro. Porque el dominio seguía: perfecta colocación, un palo, contras dilapidadas por tuya mías. Yo creo que a Gameiro le dio fatiga meter el sexto (el quinto lo metió el otro francés a pase de Saúl, al que se le hincharon las pelotas en un conato de rebelión palangana). Por momentos los nuestros consiguieron algo casi imposible, silenciar este estadio, con una atmósfera, la verdad ante todo, muy envidiable. Pero el himno del arrebato está un poco pesao ya, yo prefiero el original, que lo oí el día de la copa en la retransmisión de radio y me puso los pelos de punta, sí ¿qué pasa?


Al final, entre que el marcador era de mascletá y que los sevillistas echaron la casta que les quedaba quedó un scoro que a mí en el momento, todo gula yo, me mosqueó. 2-5 y eso sin contar un penalazo de Oblak que obvió el colegiado. El Margaret Astor del final dejó a la luz un lunar totalmente perdonable, y que no ha de ocultar un gran dechado de superación, porque tras el batacazo en copa (cambiaba jugar la final por esta goleada histórica), este Atleti se ha repuesto y de qué manera. Tiene ovarios que tengamos ahora una plantilla más corta si cabe que en septiembre, pero hoy no quiero mirar hacia arriba. Prefiero mirar al césped: Costa, Griezmann, Saúl, Koke, al mejor portero del mundo... Las próximas dos semanas decidirán de qué palo vamos, por lo pronto me he saltado mi rutina de mierda para no desmerecer el gran partido que nos brindó anoche el Atlético.

lunes, 19 de febrero de 2018

De locos

Un buen comienzo ante otro rival que venía de pasar frío y golear por el gélido norte. Y no me digan que este Athletic es vasco de los de no pasar rasca, porque los bilbainos dieron otra vez ante los nuestros una imagen más bien gatuna (que por cierto suena euskera que te cagas). El primer acto transcurrió de más a menos, y con hechos constatados como el sorpaso de Giménez a Savic (no voy a decir que no me alegro) o que Correa, con sus cosas, es el único factor fantasioso/desequilibrante que tenemos. El Athletic, si fue algo, fue la perilla de candado de Iñaki Williams (muy recomendable su Informe Robinson), y tan solo durante la primera parte. Él fue protagonista de un lance en el que no más hubiera faltado que les pitasen penal, y donde Lucas quedó tocado. En el otro área Diego Costa deliraba cuando le chulearon uno bastante claro. Si es otro delantero del Atleti creo yo que lo pitan, que ya es decir, pero los de negro no se fían del brasilero. Lo de la amarilla por gesticular sí se la ganó a pulso, pero es buen chaval hijos de puta, a ver si en el Nou Camp no pitais eso.


Hay dos tipos de partidos: los que te tomas la copa y luego rellenas con el remanente de refresco, y los que además de ese extra le echas otro chorro de licor y un cubito. Éste, tras ver cómo había finalizado la primera parte, era de los segundos. Yo hablando como si siempre pudiera tomarme un pelotazo sabes? Mi desconfianza emanaba de que estos encuentros son susceptibles de encasquillamientos, y no siempre va a aparecer un centro de Vrsaljko o una cablagada de DC... el juego del rival era tan romo y fallón que temía que el destino caprichoso les tuviera guardada alguna. En esas aparece Oblak, regateando a uno: vale. El balón sin dueño por unos segundos que seguramente serían unas décimas en realidad (ni he querido ver la repe), y milagrosamente sale del segundo regate cuando yo ya veía el esperpento hecho marcador. Por cierto, ¿qué coño es esa puta equipación blanco merdellón? No la quiero más eh, si hasta en mi análisis me han sacado leucopenia... Oblak o de negro o de verde "Courtois", y punto. El caso es que tras este entuerto la jugada siguió, y cuando aún no se me habían relajado los esfínteres ni bajado las pulsaciones llegó el gol, que paradójicamente nació en Eslovenia, en esa histérica jugada. Quizá por eso el Cholo celebró el gol al cubo. Qué manera de agitarse con traje... Mientras, a mí me sigue flipando la conexión franchuta. Gameiro me encanta pero solo si está Antoine detrás de él, parece que el ex-sevillista se siente más seguro con nuestro querubín al lado. Por cierto, cásense con quien les mire como la reportera miraba a Kevin al final del partido. De ahí al final destacar la entrada de Gabi, cuya suplencia junto a la de Godín demuestran que el relevo generacional progresa adecuadamente, y por supuesto el gol de Diego Costa, que engañó al proto-vikingo y a mí cuando se la metió por el primer palo. Yo sí que estoy loco por ti lagarto. Los del Bilbo languidecieron sin pena ni gloria, siendo el peor rival que ha pasado por casa este año, que se guarden del Málaga que lo mismo... NO. Eso sí, ojito que en la Uefa puede ser esto otra historia, en la que haya penaltys y todo.

viernes, 16 de febrero de 2018

Volver a volver

Esta vuelta a la Europa League me pareció el partido más disfrutable en mucho tiempo. Por un lado el ambientazo del Parken, aguanieve incluida. Por otro ver cómo se desenvolvieron los nuestros en la totalidad del partido. Ocasiones a porrillo, buenas jugadas... Enfrente, un rival desbordado y que llegó poco, pero cuando lo hizo fue con furia vikinga (la de verdad no la cervatil). Fue una gozada presenciar las asomadas de Lucas arriba, ver a Thomas siendo una vez más el amigo del amago, con esa zancada africana que me hubiera hecho destacar en el pavimento cuando los años me pesaban. Más cosas... La presión felina de Koke, Godín a pleno rendimiento de nuevo, la soltura de Antoine por absolutamente todo el tapete... Encima me llevé la alegría de ver a Moyá otro día más, aunque no estamos para lujos en próximas eliminatorias. Eso sí, en la vuelta, Cholo, pónmelo. Además, hasta marcó Vitolo, al que reto me tape la boca a base de goles y de acelerones, pero me temo que el canario para brillar necesitará lo mismo que Carrasco, ser titular muchos partidos, cosa cara por aquí. El Atleti honró sus colores, alegró a los valientes que peregrinaron al frío norte, y demostró por qué es el rival a batir en esta competición. Respecto a ella, y antes de acabar, que no me joda nadie menospreciando a la Europa League, que a veces, mejorando lo presente, parece que tenemos el palmarés europeo del Milan, que por cierto está en la competición con otros equipillos como Napoli (con pie y medio fuera), Arsenal, Borussia Dortmund, los Olympiques, los españoles y clasicazos por doquier. El retorno a la Uefa empezó en Roma (donde por cierto podemos volver si nos toca la Lazio), y si es cierto que todos los caminos conducen a ella, digo yo que también habrá un sendero desde ahí a Lyon ¿no? Por lo pronto falta un pelo de chocho pa estar en octavos, y ya me empiezo a poner cachondo. Veremos.

miércoles, 14 de febrero de 2018

Triángulo de amor bizarro

No tuve tiempo para mi cita con las letras este fin de semana, a pesar de que era un día marcado en rojo pasión en el calendario. Huelga decir que tampoco pude disfrutar de una de los acciones más fascinantes para los que solo saben de verdad qué es la pasión a través del fútbol: verlo en directo. El motivo fue precisamente por otro tipo de amores y afectos. Cumpleaños de mi madre por ejemplo, a la que siempre doy mucho menos de lo que me da (ya me arrepentiré de ese hermetismo ya). Pude ir a la 74° edición de tal evento porque por desgracia no pude ver al Atleti en mi tierra. Pero para eso hay que retorceder...


Tras animarme a ir con mi vecino (del Atleti) a ir a ver el partido a La Rosaleda me topé en taquilla con un inesperado problema: no vendían entradas visitantes si no era a través del club. Como mucho podría hacerme con alguna el mismo día del partido si seguridad lo autorizaba... Como ni soy socio del club ni quería llamar a un 902 para informarme y además ya he visto bastantes Málaga vs Atleti de paisano, pues quizá dentro de un par de temporadas será... No obstante, precisamente por el presente niguérrimo que asola el Paseo de Martiricos (no confundan con Melancólicos) batallé con un sentimiento de pertenencia a mi provincia. Temía que en cualquier duelo dialéctico entre hinchadas saltara algún "a segunda oé" (que sufrí de pequeño como seguidor rojiblanco en mis carnes allí mismo tras volver del infierno) ó "puta Málaga" y yo me encontrara en una incómoda situación. Porque yo no tengo duda de que quiero que gane siempre el Atleti al Málaga (a no ser que no nos jugásemos nada de nada y ellos la vida). Pero también tengo claro de que soy malagueño y no madrileño. ¿No es tan raro no? Al final ese temor gilipollesco me comentan que solo se hizo patente precisamente al contrario. En la jugada en que Lacen está tocado en el suelo, me comentan que los nuestros animaron algo y en respuesta les llamaron asesinos. No sé que es peor, pero conforme escribo esto me doy cuenta de que desde que soy padre me la cojo con Rizla para muchos menesteres que antes me la sudaban y desataban mi lado más salvajemente divertido del ambiente futbolero. Ya se me pasará, espero...

Gracias Mark!

Y ahora bajamos un nivel más en el escalafón. Hacemos zoom. Y llegamos a la provincia en sí. Yo soy malagueño, pero antes que malacitano soy de Antequera, del corazón de Andalucía. Y también tengo claro obviamente de qué color es mi sangre si mi pueblo va a Jaén y yo voy en autobús a verlo o si veo de puta madre en directo en youtube un Atlético Malagueño vs Antequera porque tengo lío en casa y bastante putada hice ya a mi mujer llevándola al pueblo de los suegros. Yo pudiendo ver al Atleti, a Griezmann dar un recital, a Diego Costa matarse por un balón que se perdía por línea de fondo por mero aburrimiento vital, o al mejor portero del mundo disfrazado tan solo de porterazo me basta. Si encima gana el Antequera (jódete Tapia por destituir a Ruano), veo a mi madre feliz por unas horas, a los nuestros homenajear al malogrado chaval rojiblanco o puedo hacerle a mi padre una foto con una manta del Atleti porque está febril tras resfregarme en la cara la undécima mientras yo especulo con mi cuñado colchonero sobre si Vitolo va a ser un bluff como todos (casi) los fichajes del Cholo, mejor que mejor.



Por cierto Don Tomi, gracias por mencionarme en ese santuario del Atleti más elemental y auténtico que es tu blog. Y que sepas que yo solo perdono al francesito si fue él el artífice exclusivo del homenaje al  niño de Alzira. Si no, le queda aún para que le levante el vietto (sic). Ojalá algún día compartamos vivencias con unas birras por delante sea en Málaga o en Wandalandia.

jueves, 8 de febrero de 2018

Pero ¿dónde lleva la hache Copenhague?

FC Kobenhavn en 1992
1992, España se sitúa en el mapa internacional en clave de eventos tan globales como la Expo de Sevilla y los Juegos Olímpicos de Barcelona. Pero en otro país, de la extensión de Extremadura si le excluimos a Groenlandia de su dominio, también se estaba marcando una muesca en la historia, en este caso exclusivamente en el plano futbolero. ¿Acaso hay otro más importante? Dinamarca fue invitada a última hora a la Euro 92, en lugar de la baneada Yugoslavia, y yendo de convidada de piedra, de cenicienta, de maría, y de todos los eufemismos para definir a un equipo facilón, dejó a todos boquiabiertos hasta proclamarse campeona. Un éxito cuya sorpresa solo puede igualarse a la victoria años más tarde de la selección griega. Pero volvamos a Dinamarca, en concreto a su capital. Ese año, poco días después de ese morrocotudo éxito de la dinamita roja, se constituía en Copenhague un club de nuevo cuño, a la par que se remodelaba el mítico Parken Stadium y, tras un año de transición, la remozada primera división danesa se tornaba en la actual Superliga.


Fundadores del KB Copenhague
El panorama en lo futbolístico en la capital era más variopinto en esa época, teniendo como los dos principales referentes en cuanto a títulos al Kjøbenhavns Boldklub (KB) y el Boldklubben 1903 (B 1903). Como guiño al Atleti de la diosa curiosidad, el KB fue fundado un 26 de abril, mientras que el B 1903, aparte de tener nombre de submarino, lleva ese sufijo numérico debido a su año de fundación. Para los no atléticos, la fecha de nacimiento de nuestro equipo (26/04/1903) la forman la unión de estos dos. ¿Acojona eh? Sigamos, que luego habrá más poltergeist... El B 1903 tenía plaza en primera y 7 ligas le contemplaban; el KB un buen elenco de jugadores y caché en forma de historia, ya que aún a día de hoy es el equipo con más entorchados nacionales (15) y fue uno de los equipos pioneros en la Europa continental. Lamentablemente en esa época no les iba bien, con problemas para profesionalizarse en un país cuyas ligas aún estaban en pañales para ser una nación nórdica. No le iba mejor al B1903, con poca asistencia y tan solo con la fuerza de un sponsor detrás. Ambos veían cómo tiempos pasados fueron mejores mientras que el Brøndby, el grande del área metropolitana, se llevaba casi todos los títulos con permiso del Odense y algún que otro outsider esporádico. El lema de la unión hace la fuerza cobra más sentido que nunca en retrospectiva tras la fusión de los dos clubes mencionados al inicio del párrafo, dando lugar al actual FC Kobenhavn (el Copenhague vamos). Chico background que arrastraba desde el principio con semejantes padres... así en su primera participación se proclamaron campeones de la recién inaugurada Superliga y rompieron la hegemonía del Brøndby, con el que disputan un derbi conocido como el New Firm en un acontecimiento que paraliza la capital.

Pero el FCK, acrónimo comercial del equipo que hoy nos atañe, tuvo que pasar malos tiempos... La primera liga fue un mero espejismo, y aunque alguna participación europea y un par de copas nacionales enjugaban las ansias de éxito a nivel local, tuvieron que esperar hasta la llegada de un contrastado técnico como el inglés Roy Hogdson para volver a ser campeones en 2001. A partir de ahí no han hecho más que consolidar su dominio en Dinamarca, ganando casi todos los campeonatos. Especialmente fértil ha sido y es la época con el noruego Stale Solbakken a los mandos. Puso fin a su carrera como jugador tras un ataque al corazón en el propio FCK, y de 2006 a 2011 y de 2013 hasta la fecha de publicación de esta entrada este personajaco, que se llegó a encarar con Guardiola entre otras declaraciones que te partes la polla con ellas, es el técnico con el récord de partidos dirigiendo al equipo blanco. Porque no lo he dicho, pero esta gente visten de blanco impoluto. Con Solbakken además, fueron capaces de jugar muchas ediciones de la Champions, y en una de ellas llegar a alcanzar los octavos de final. Al dominar con mano de hierro en su país, los leones (løverne), como también se les apoda, juegan competición europea todos los años y su estadio es especialmente difícil. Nuestro Atleti tuvo la ocasión de jugar en él. En la Europa League de 07/08. Cuando volvimos a Europa tras varios años en galeras, existía una extraña fase de grupos de cinco equipos cada una, donde no se jugaba a ida y vuelta. Así que Forlán y compañía fueron a la ciudad de la Sirena a visitar a un ex-atlético como Gronkjaer y ganaron bien, por 0-2, con goles de don Simão Sabrosa y el proscrito Agüero. Me acuerdo de ese partido, cómo pasa el tiempo joder... Ahora volveremos a jugar allí en la misma competición, y no fue en Champions porque nuestros amigos del alma del Qarabag les eliminaron. "Puta Qarabag" en ambos estadios será el cántico común.


Aquí terminaría la versión estándar, sin meter pico y pala en las tripas de la información, pero hay un par de cosillas más. Para empezar, ambos clubes se enfrentaron en balonmano. En 2012 disputaron la final a cuatro de la liga de campeones Balonmano Atlético de Madrid y AG København, que no era otra cosa que la fusión un par de años antes del AG Handbol y ¿adivinan quién? Sí, el FCK Håndbold, efímera sección de balonmano que tuvieron nuestros amigos durante seis años. Les va ese tipo de mezclas a esta gente. Y ese Atleti, fugaz heredero lejano de la extinta sección que antaño tuvimos de este bello deporte, les derrotó en la semifinal que les enfrentó. Y aún hay más... What the fuckFCK? ¿Qué coño os esperabais de este pedazo de blog?

Julen Aginagalde

Porque en la temporada 74/75 el KB, que como hemos dicho es uno de los padres del actual club de la capital danesa, fue nuestro rival en primera ronda de la UEFA, justo después nuestra tragedia de Heysel. Era un equipo amateur en su totalidad, como bien recalca la crónica de la ida, disputada en el día de mi cumpleaños. Nos ganaron 3-2, jugamos con pantalón blanco, y fue un sorpresón. Afortunadamente, en la vuelta en el Calderón no fueron rival, y se les derrotó por un inapelable 4-0 con goles de Irureta por partida doble, Leal y Gárate.


Y ¿qué más puedo contar yo? Pues que una vez me subí para Madrid a ver un derbi yo solo. Estaba en el Retiro haciendo el pollas, y de repente vi a unos guiris jugando a la pelota. Les dije si podía jugar, y aparte de echar un buen rato con el balón de por medio me tiré con ellos toda la tarde hasta que empezó el partido. Eran daneses, de Copenhague precisamente, y también iban a ver el encuentro. Me da que eran doblemente vikingos. Y me dijeron que sí, que eran del FC Kobenhavn, y que allí iban a ver a su equipo y que no veas la que liaban. ¿Cómo? ¿Que no me creéis? Fotaza al canto y que os den!