miércoles, 7 de diciembre de 2016

Sin Alcohol

Siempre que pienso en el escudo del Bayern, se me viene a la cabeza la bandera de Baviera y sus rombos azules y blancos. Cerveza por ende, aunque no sea octubre. El partido de anoche, si bien intrascendente, podía entenderse como una fiesta en la que nada había que perder y mucho para disfrutar. Al final los invitados se fueron antes de tiempo (algunos ni se presentaron) y el resultado fue un quiero y no puedo algo descorazonador, pero por suerte totalmente intrascendente. Quizá ahí esté el quid de la cuestión. Más allá del bache anímico y futbolístico, el de ayer no era un partido con algo en juego. Que sí, que dinero y prestigio, pero estaba todo el pescado vendido para unos y para otros, y lo que más podía primar era el deseo de venganza del Bayern por el pasado reciente ante los nuestros.


Entre un inicio esperanzador y un final digno, el Atleti sucumbió en un valle de juego demasiado largo del que salió prácticamente indemne, solo un gran remate de falta de Lewandowski tocó el marcador. El bueno de Oblak está dubitativo por querer ver su palo y eso le condena (prefiero eso a que se la coma por el suyo). Un Robben más preocupado del árbitro que del gol y el tobillo de Thiago impidieron horadar la brecha. Más allá de la derrota, o mejor dicho, de cómo se produjo, por mi bienestar no le quiero dar importancia, ya que en última instancia es consecuencia del pleno previo de victorias en las cinco jornadas anteriores. Mejor quedarnos con el gran partido de Lucas y los buenos minutos de Thomas y con que Godín no se lesionó. Ellos tampoco se jugaban nada, pero si el Bayern, para mi el principal candidato a esta Champions (el perfecto tapado + la flor del Ancelotti), solo nos mete uno en su campo jugando así de inconexos, hace pensar que otro día si nos podremos tomar una buena cerveza para celebrar una nueva noche mágica en Europa. El lunes será un gran día por partida doble: el sorteo que decidirá nuestro rival, y por el vital choque ante el Villarreal. A pasar página y a enfriar la (inserte-aquí-su-cerveza-favorita) por lo que pueda pasar.