jueves, 26 de febrero de 2015

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El que más y el que menos se las prometía muy felices, pero el tiro salió por la culata y al Atlético de Madrid le dio un nuevo amarillazo en el BayArena. Al parecer los del Cholo se dejaron la brújula, el mapa y el gps en Paseo de los Melancólicos, porque ofrecieron una desorientación tan inexplicable como mi complejo de inferioridad. Además, en cada balón dividido los nuestros parecían aristogatos en medio de gatos arrabaleros. Los de rojo se llevaban cada balón y corrían hacia Moyá como putas gacelas. Aún así, en mi opinión hicieron el partido de su vida y los nuestros uno horripilante. No obstante, Tiago pudo marcar al borde del descanso, porque en cuanto a ocasiones, tampoco hubo tanta diferencia. Sí que la hubo en no saber a qué se jugaba, y eso es algo aún más preocupante que jugar directamente mal. 



Por su parte, los pillendreher hicieron un partido muy bueno e intenso. Ya el año pasado no les quería ni en pintura, y mis peores temores, aparcados por la ola de grandeza que en el último año ha bañado al Atleti, volvieron a aparecer tras el primer y único tanto del partido. Curiosamente en uno de los pocos momentos en los que con mi incontinencia espacial me fui al fregadero. Gran cena la que me preparó mi señora y gran gol por cierto. Tras el revés alemán, poca o nula reacción, expulsión de Tiago mediante. Me hubiera gustado ver a Cani, que creo puede darnos ese plus de aguante de pelota que nos falta. Torres pudo empatar pero remató horrible. Respecto al gol anulado porque había salido fuera, menos mal que no hice el gili de celebrarlo. Yo y mi buena costumbre de esperar el ok del árbitro... Noche para olvidar, y en la que todos creíamos que el Atleti iba a hacer los deberes sin problema. Reconozcámoslo. 


Pero esta versión tan gris del Atleti se está pasando ya... Las dos últimas salidas han tenido un patrón muy parecido y preocupante. Fue otro partido extraño, como el de Vigo... espero que sea por la época del año y esta mala racha esté medianamente "planificada" por los preparadores, porque si no, a galeras a remar. Lo malo es que esta vez puede salir muy pero que muy caro y dar al traste con una competición en la que tengo puesta la mente desde el día del sorteo. El no haber marcado fuera a ellos les deja un resultado cojonudo para contragolpear, que al parecer se les da genial con tanta bala arriba. Afortunadamente, este partido ha marcado un punto de inflexión en mi carrera como atletista, y me consuelan varias cosas: 

A) Confío plenamente en el equipo para remontar tras habernos dejado vivos. 
B) El ambientazo. La afición va a apretar como nunca, si bien así no se ganan partidos... 
C) De no volver a Alemania el 6 de junio, con la derrota de ayer ya empecé a encajar cómo sería aceptarlo y eso que me ahorro...
D) No soy tan supersticioso. Desde Lisboa no hago tantas gilipolleces de rituales. Me costó pero sigo gnóstico...
E) El fútbol no me llena tanto como antes. Por suerte tengo más parcelas que llenan mi felicidad y tristeza. ¿Me estaré haciendo viejo?
F) Somos el Atleti joder!

Ya faltan menos de tres semanas...