jueves, 30 de enero de 2014

Athletic 1-2 At. Madrid (Copa) - Algo personal

No soy supersticioso pero, por ejemplo, no soporto ver unas tijeras abiertas. Imagino que esto último desmiente lo que no quiero admitir. Sobre todo si nos centramos en el fútbol. En las grandes ocasiones lo rodeo de innumerables rituales. ¿Por qué tentar a la suerte? ¿Y si luego pierden y me culpo de no haber hecho el mismo ritual de la vez anterior? Como si acaso estuvieran invisiblemente conectados la camiseta que lleve puesta (por decir algo) con la red del equipo rival o los guantes de nuestro portero. Ayer acabé de una vez por todas con ese non-sense... Al dirigirme a casa antes del partido recordé que la semana anterior, en la ida, me detuve a orinar en un desvío secundario de la carretera. Pues bien, esta vez pasé porque estaba lloviendo. No estoy tan paranoico, pero sí lo suficiente para pensar en que no había seguido esa rutina. ¿Llevo una bufanda del Atleti a la casa de mi hermana para hacer el tonto? En otras circunstancias seguro que no la habría llevado por miedo a ir de listillo, tampoco habría cambiado el icono del Whatsapp ese de los cojones por algo rojiblanco. Demasiadas molestias fruto de los nervios, nervios provocados por el escenario de la batalla de ayer y por mi inseguridad en mí mismo reflejada hacia afuera. Lo de anoche fue un auténtico cantar de gesta alimentado por la valentía de un "equipo de hombres", como bien dijo Raúl García al término del mismo. Te quiero Raúl. Desde mucho antes. Hablando de pasado, precisamente hacía casi un año de la última visita a San Mamés, aunque en esta fuera en el nuevo. Aunque al fin y al cabo, siendo distintos son lo mismo, como yo en aquella crónica y en la actual. Ambiente feroz hasta el empate. Por si fuera poco, lluvia por doquier, por si fuera poco, se lesiona Filipe, el mejor lateral izquierdo del mundo. Además, el Athletic Club llevó el partido a su terreno y se fue al descanso ganando muy merecidamente. Buen jugador Aduriz, y grande Courtois, muy grande


Pero afortunadamente los partidos tienen dos tiempos de 45 minutos, no tres de 30 ni cuatro de 22'5. No sé qué les dijo Diego Pablo a los nuestros pero en la segunda parte salieron a por el gol. Como Gandalf, cuando se lo propusieron anotaron un gol que dejaba tambaleante a los leones. Leones protestones, con o sin razón, pero al fin y al cabo nobles. Reconozco que con tantos factores en contra celebré ese gol de RG8 como no hacía desde la final de Copa, cosa que dice mucho de nuestro rival. Mientras tanto, me preguntaba aún: ¿Y mi ruptura con las costumbres? ¿Hará que nos remonten en el último momento? Ni siquiera comía por miedo a que en el primer bocado nos marcasen. Ayer me dí cuenta de que todo eso es una mierda, los jugadores, y como mucho los entrenadores, y en últimísimo término los árbitros, son los que ganan o pierden los partidos. En realidad ya lo sabía, pero quizá esos comportamientos maniáticos sirvan de vía de escape a mis nervios. Lo dicho: el Atleti supo leer el partido como suele hacerlo en las grandes ocasiones, y sin despeinarse, porque estos jabatos pasan de los cortes de pelo, de ahí al final no sufrieron en demasía. Ni siquiera nos pueden acusar de juego duro, ni de provocadores, como leía por todos lados antes del duelo. Aunque en realidad que piensen eso favorecerá al Atlético en cada partido que juegue. Si no que se lo pregunten a Maradona cuando menospreció a Alemania en el Mundial. El partido terminó como había empezado: con Diego Costa solo ante Iago Herrerín a pasazo de Koke, solo que en la segunda ocasión no falló. 


Era importante, para cerrar la eliminatoria y sobre todo para ser los primeros en ganar en San Mamés. No serán muchos los que lo hagan este año, ya verán qué pocos lo habrán hecho cuando en esta misma liga volvamos... Por eso era algo personal. Por eso y porque me duele la boca de decir que la historia es sagrada y que el Athletic es nuestro padre futbolístico, aunque ayer se invirtieran los papeles una vez más; una rivalidad que debería ser sana y deportiva, pero viciada por cuestiones políticas y por un pisotón de Simeone que seguirán recordando por los milenios de los milenios: un poco demasiado pesados ya. Por suerte conozco a seguidores del Athletic Club que portan la caballerosidad que se les presupone. Si incluso llegué a comprar en la tienda del equipo y todo... De hecho, no lo ví con mi athlético mejor amigo de milagro.  Pero entonces no habría llevado la bufanda, ni habría comido tímidamente tan solo en el descuento, ni habría celebrado con mi sobrino del Atleti la victoria brindando con shawarma. Porque esas tradiciones sí que no hay que exterminarlas.



En resumen, de los partidos que más satisfecho me voy con mi equipo, porque era muy difícil, muy muy muy difícil. Si no hubiera sido por la solidaridad de todos y cada uno de ellos no se habría pasado esta ronda que nos ha exigido el máximo cuando estábamos bajo mínimos. No hay más que leer y oír lo que dicen del Atleti los que saben de fútbol y lo conciben por encima del tiki-taka: Kiko se refería al Glorioso como un "lobo con piel de galgo"; o Robinson, que con su forzado acento inglés nos equiparaba a "un ejército". Aunque quede feo destacar, felicito en especial a los sustitutos: Insúa y Sosa. Grandes labores las suyas, en especial del lateral, que dio la talla ante el asedio euskaldun. Me sorprendió también la no presencia de Villa tras ser de los pocos que descansó en Vallecas. El Cholo sabrá. Esta semana a ritmo de chistu no termina hasta el domingo al filo de las 21:00, cuando termine el partido contra la Real Sociedad. No podemos evitar pensar que el equipo se está desgastando mucho con la Copa, máxime con una semifinal ante todo un Real Madrid, pero a día de hoy, pensar eso sería pecado. Es como no hacer locuras por amor cuando estás enamorado. Aunque por desgracia aquí los logros serán bonitos solo si se gana, cosa harto difícil. Salgan los que salgan habrá que intentarlo, aunque será complicadísimo y extenuante. Además, detecto con satisfacción cómo los merengones no escarmientan, y ya dan por hecho que nos eliminarán. Probablemente así sea y nos ahoguemos en la orilla y luego perdamos la liga por cansarnos en la Copa, además jugará Casillas, pero eso es ahora es ciencia ficción (como cuando ayer me crucé con dos seguidores atléticos en pleno centro de Andalucía). La Copa no existe hasta next week. Jokoan egindako jokoa. Partido a partido. Paso a paso.


2 comentarios:

jairo F.Quindós dijo...

Bueno lo peor la lesion de Filipe Luis y ahora a por los merengues en semis ojala ganemos

Natalija Moor dijo...

No estoy tan segura de que os eliminemos, no generalices.